ComunasCultura y espectáculosDestacadas

La Boca cumple 150 años

Venimos de muy lejos, venimos de los barcos

Un 23 de agosto de 1870, el barrio La Boca del Riachuelo de los Navíos alcanzó su propia autonomía, al crearse, allí, el Juzgado de Paz. Después de varias décadas, se instituyó el Día de La Boca por la Ley 944/2002, aprobada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Pensar en La Boca es hablar del primer puerto de Buenos Aires en Barraca Peña, donde se traían mercancías: telas, alimentos, vajillas, whisky y esclavos. Allí mismo se vendían, subastaban o contrabandeaban. Lo portuario como erótica vital del tango canyengue.

La ubicación geopolítica sobre el Riachuelo otorga al barrio boquense el privilegio del progreso laboral, comercial y comunicacional. La vida, al ritmo del dialecto Xeneize, acompañaba el devenir incansable de los obreros en los barcos, carros y trenes, en un barrio pujante. Este acontecimiento histórico repercute en otras expresiones, como el arte, la cultura y la vida social.

El barrio boquense era una usina de encuentro, reunión y asociación. Quizás, herencia de los primeros inmigrantes europeos que vinieron con sus ideas libertarias y revolucionarias. Fue cuna del anarquismo, el socialismo y el sindicalismo. También, nacieron allí organizaciones barriales, culturales, artísticas y deportivas. Sus hijos deportivos fueron: River Plate y Boca Juniors.

Algunas vecinas narran que, a orillas del Riachuelo, se vendían cachos de sandías chorreantes de verano. La vitalidad del barrio igualaba a la de un hormiguero, con los barcos que zarpaban y atracaban. Gritos y risas surfeaban por el río. Estibadores fornidos o con carita de niños bajaban bolsas de carbón, por centavos. El tren, que venía por la calle Caminito, desafiaba la proa de las naves. El pata de hierro se vengaba llevándose toda la carga tierra adentro. De fondo, las canzonetas italianas hacían de ocaso a la brava jornada. Cada cual a su nido. Un vaso de tinto amenizaba la conversa de amigos. Un mundo bullía. Se inhalaba progreso, se expiraba pan.

Foto: Maggi Persíncola.

Contaba Don Lito que el barrio había tenido ocho cines. El continuado del domingo, con cinco películas. Quedan aún en pie, reciclados, el Cine Teatro Brown y el Teatro José Verdi, donde cantaron el “Zorzal criollo” Gardel y el tenor Enrico Caruso.

Eran moneda corriente las fiestas populares, mixtura de folklore y catolicismo made in Italia y España. Todos los 15 de agosto, se realizaba la gran procesión por la Asunción de la Virgen María. Había procesiones flotantes sobre las turbias aguas del Riachuelo. La gran fogata de San Juan iluminaba los coloridos conventillos, la ropa tendida y el juego de los purretes. Se escuchaba el susurro de las plegarias rogando prosperidad y buena dicha.

Un día, aparece, mágicamente, la figura mítica del maestro Benito Quinquela Martín. Y el barrio realiza un acrobático giro, que lo proyecta a nivel mundial. Quinquela, gran visionario, pone el color y recrea la estética barrial. Transforma a La Boca en una gran atracción turística y, por ende, fuente de trabajo. Inventa el primer museo al aire libre Caminito. Allí, Benito y su amigo Cecilio Madanes crean un teatro al aire libre.

La temática de la obra plástica Quinquelana fueron los barcos, el Riachuelo y la clase trabajadora. “Pinta tu aldea y pintaras el mundo”. Además, Benito Quinquela le devuelve a su barrio todo el amor que recibió. Compró, construyó y donó la Escuela-Museo, el Hospital de Odontología para niños, el Teatro La Rivera, la Escuela Técnica de Artes Gráficas y el Lactarium.

Actualmente, el barrio de La Boca está ubicado en la Comuna 4, una de las pocas que es ejemplo de participación ciudadana, a través del Consejo Consultivo. Aunque, son muchas las problemáticas actuales: falta de agua potable, luz, gas, conectividad, vivienda, navegación, desalojos, contaminación, etc. Los ciudadanos y las ciudadanas siguen trabajando con compromiso y lucha en estos momentos de pandemia.

La Boca cumple150 años. Hoy, el panorama es crucial. El barrio de los conventillos late al son de su resistencia histórica, su música, las organizaciones barriales, el arte y la solidaridad.

Invitamos a todos y todas al Varieté Domingos Circu-virtuales, que se realizará el domingo 23 de agosto a las 17hs., en forma gratuita, por el Facebook Live del Centro Cultural El Puente: www.facebook/centroculturalelpuente

¡Te esperamos!


Maggi Persíncola es actriz, dramaturga, directora, fotógrafa y gestora cultural.

Comentarios de Facebook

Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Ir a la barra de herramientas