Cultura y espectáculosDestacadas

Cartas, palabras del pasado para sanar el presente

La creatividad se manifiesta hasta en tiempos feroces, esta vez, dotada de un par de singulares cualidades que la tornan excepcional: el buen gusto y la economía de recursos. El nombre de la propuesta es Cartas, breves relatos postales. Son breves capítulos de intensa belleza. Es un verdadero pecado no asomarse a YouTube para apreciar este cuidado producto.

Un grupo de artistas responde a un curioso llamado: autogestionar imágenes con celulares propios, con precisas directivas y ensayos virtuales. Luego, el material se procesa y edita, se nutre de música y se constituye en un acto de resistencia activo frente a la necesidad de expresarse. Es un manifiesto en contra del no hacer y, también, una inteligente manera de poner a favor todo aquello que está en contra.

No es cosa menor la creación de un producto artístico en soporte audiovisual, que propone un novedoso abordaje sensible a un problema colectivo, sortear la pandemia con una concreta forma de supervivencia: el arte. Sorprende la idea, tomar las cartas del pasado, que abordan temas universales e increíblemente actuales. Cada capítulo es un hermoso descubrimiento. Se ha logrado el objetivo de entretener y mover a la reflexión en escasos minutos, desde la ajustada dramaturgia y una cualidad estética remarcable.

Las actuaciones son, siempre, austeras refrendando el concepto del movimiento Bauhaus: “Less is more” (Menos es más), estos artistas comunican sin caer en excesos. Pero, esta cualidad dota al producto de un refinamiento singular, estiliza la separación de los actantes y resignifica el concepto gregario de la actividad actoral, a través de estrechos lazos cibernéticos, pero, con la distancia física, que es el signo de estos tiempos crueles.

Foto: Damián Barrera.

La nota de estilo está puesta en el abordaje de los textos, que nos ilustra la intimidad de variados personajes históricos que han mantenido, en el pasado, un contacto epistolar. Dentro de las notas de estilo mencionadas, son destacables la recurrencia de las lecturas en off. También, el uso del blanco y negro, los marcados claroscuros cuando se elige el color, la profundidad de la mirada y un ritmo muy particular, que parece contraponerse a la brevedad de los capítulos. Enorme hallazgo esto último, porque, suspende el tiempo, no hay ningún apuro y, sin embargo, se anuncia que son brevísimos capítulos (sic). Entonces, ¿cuál es el secreto? La respuesta es: talento.

El equipo de trabajo lo componen Gabriela Perera, en dramaturgia y actuación; Lorena Penón, en actuación; Damián Barrera, a cargo de la realización y dirección general; con música de Alejandro Weber, Elena Avena, Gabriel Rivas y Sofia Calvet. Cada capítulo cuenta con un invitado. Se han lucido, hasta el momento: Edda Díaz,  Katja Alemann, Adrián Blanco, Gabriel Lenn y Julio Pallares. Excepcionales todos, la calidad artística es la marca registrada del producto.

Internet y, más precisamente, YouTube, se ha convertido en la ventana abierta por donde entra aire nuevo. Y tiene la enorme ventaja de la variedad de contenidos: es la posibilidad de elegir a cualquier hora y, fundamentalmente, es el medio que nos separa de la mediocridad de la televisión, aparato otrora dominante, hoy, simple y llana arena de operación política, venta de productos y de éticas personales. Esta última mercancía mencionada asequible a muy bajo costo. Internet es el infinito soporte con oferta para todos los gustos y pareceres. Aunque, en principio, los contenidos humorísticos parecían ser amos y señores, propuestas de alta calidad y tenor dramático, como Cartas, breves relatos postales, fueron abriéndose paso.

En estos momentos, donde todo se conjuga en términos de temor y aislamiento, Cartas es una estupenda forma de contraponerse al signo fatídico que nos domina la existencia.

Foto: Damián Barrera.

Entrevistamos a Gabriela Perera, quien imaginó esta propuesta. Actriz que, además, es responsable de la selección de textos y la dramaturgia.

Con Fervor: ¿Cómo vinculás tu recorrido profesional al advenimiento de Cartas?

Gabriela Perera: Cartas, breves relatos postales, de la que soy dramaturga e investigadora, me permitió amalgamar un poco de todo lo que amo hacer. En principio, debo decir que soy docente de teatro hace muchos años y he pasado por valiosas instituciones, como la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (de la que soy egresada) y el Instituto Vocacional de Arte Manuel de Labardén. Mi gusto por la escritura y la investigación me ha permitido, felizmente, ser parte del  Área de Títeres y Espectáculos para las Infancias del Centro Cultural de la Cooperacion Floreal Gorini y, también,  del Laboratório de Estudos e Pesquisas em Aprendizagem e Inclusão (LEPAI), Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico (CNPq), Brasil. En ambos casos, investigo en Arte y Educación. Hace unos meses, me incorporé al núcleo de colaboradorxs de la revista Con Fervor. Soy actriz, dramaturga y casi Licenciada en Arte. Me separan de este sueño, apenas, cinco materias. En Cartas encontré una forma de aunar todos estos recorridos.

CF: ¿Cuál fue el disparador para imaginar y plantear este trabajo en plena pandemia?

GP: En los primeros meses del ASPO (Aislamiento Social, Preventino y Obligatorio) 2020, cuando se alejaba, cada vez más, la posibilidad de que pudiera continuarse con las actividades artísticas de modo presencial, sentimos que era necesario encontrar la forma de poder seguir haciendo lo que veníamos haciendo hasta ese momento: actuar. Junto al equipo que conformamos con Lorena Penón, talentosa actriz y compañera en Rojos Globos Rojos (de E. Pavlovsky, con dirección de Christian Forteza), y Damián Barrera, brillante editor y director general del proyecto, queríamos reencontrarnos con aquello que había quedado en suspenso, quieto, en espera. Nos acompañaban algunas certezas: que no nos podíamos juntar, que no queríamos trabajar en formato zoom y que debía ser en pequeños intervalos de tiempo. Entonces, propuse la breve dramaturgia postal como respuesta a estas necesidades y a mi gusto personal por lo epistolar. Y, ¿por qué lo epistolar? Porque, frente a la cultura del desapego, de lo efímero, recuperar el valor de la palabra (con su peso, su volumen, sus ritmos y sus claroscuros) es apostar al compromiso y la memoria. La palabra es comunicación, para ello fue creada. Comunicar es su objetivo primordial. Plasmar la palabra en papel, como se hace en una carta, es asumir el compromiso de hacerse cargo de lo que se dice, se piensa y se siente, porque, ese testimonio escrito perdura, se relee, se reinterpreta y es, entonces, una parte de nosotros mismos. Hay un refrán que dice: “a las palabras se las lleva el viento”. A las cartas no, permanecen, están allí como testigos fieles de nuestra intimidad.

Foto: Damián Barrera.

CF: ¿Qué es lo que te moviliza a elegir esta temática histórico-revisionista y por dónde pasa la selección de los personajes del pasado?

GP: No puedo hablar de revisionismo histórico por respeto a lxs historiadores. Soy, sí, una ferviente y ávida lectora e intento tener una posición critico-reflexiva frente a los acontecimientos. Las cartas son historia, documentos que certifican posiciones, pasiones, vida. Cada carta, además de acercar material sobre el tema elegido, abre un sinfín de puertas, de interrogantes sobre otras temáticas y otros personajes que se convierten en nuevas inquietudes. Pretendo contar, a través de estos breves textos y de estos tres personajes, una historia, un breve lapso en la vida, atravesada por uno o varios temas: el dolor, el amor, el poder y la injusticia, entre otros. Es así como este proyecto experimental fue afianzando en cada capítulo su identidad, centrado en historias que tienen la posibilidad de ser actualizadas. Ver el pasado con los ojos del presente, porque revisando el pasado descubrimos que, como dice Víctor Basterra -sobreviviente del centro clandestino de detención ESMA durante la última dictadura militar- “La historia no se repite, se repiten las intenciones”.

CF: La breve duración es la marca del producto, ¿lo considerás un signo de modernidad? ¿Cómo llegaron a ese formato?

GP: La micro dramaturgia es, casi, la idea inicial. Contar una historia breve, vinculada a lo epistolar, para tres personajes ya involucra el germen de lo micro. La síntesis, que es preciso abordar en un corto que dura en total 8 minutos, requiere de una gran claridad en el trazado del relato. Por supuesto, este proceso lleva muchas horas de lectura e investigación, porque hay que encontrar el material adecuado y amalgamarlo para que cuente esa historia en particular. He encontrado, en el formato, enormes ventajas. En principio y, tal vez, la que está más a la vista, es que su corta duración invita a ser mirado. Nadie permanece mucho tiempo viendo el mismo video, con la saturación que nos ha producido lo virtual. El pequeño formato permite, también, una apertura, la sensación de quedarse con ganas, de saber más, de conocer, en mayor profundidad, lxs personajes de lxs que se habla, en fin, alojar en el espectador el germen de la curiosidad y la reflexión.

Foto: Damián Barrera.

CF: ¿Contanos cómo es la dinámica de los ensayos, cuantas veces va y viene el material y si trabajan las marcaciones sobre cosas ya grabadas? También, sería interesante saber si hay material que, finalmente, se descarta.

GP: Como equipo, proponemos algunos encuentros virtuales para trabajar sobre el material, realizar lecturas y puestas en común. Y, básicamente, nos organizamos en función de los tiempos de que disponen las/os invitadas/os. En cuanto a la propuesta visual, es abordada desde lo técnico de forma, absolutamente, casera. Como condición y consecuencia de la cuarentena, cada artista se graba en su casa utilizando, tanto en la iluminación como en las herramientas técnicas, lo que hay a la mano. El material va y viene varias veces, hasta que Damián da el visto bueno y, entonces sí, ya queda en sus manos para la edición.

CF: ¿Cómo es la comunicación con el director en forma no presencial?

GP: Con mucho diálogo y precisas indicaciones para abordar y llevar a la práctica este proceso creativo visual. Damián Barrera tiene muy claro lo que quiere, pero, también, la suficiente flexibilidad para escuchar propuestas, rever decisiones y sumar aportes. Con precisión quirúrgica nos conduce, orienta y resuelve, a la distancia, dificultades técnicas y artísticas. Es fundamental su mirada para adaptarse a la intimidad de la cámara, que “lee el alma”, como dice Damián, y centrarse en lo sutil y lo sugerente, sintetizar, llevar a la mínima expresión lo que sucede, desdoblarse entre palabra (voz en off) e imagen, que comunican y expresan de diferente modo.

CF: ¿Cuál ha sido el criterio para convocar a los actores que participan de los capítulos y quiénes han colaborado?

GP: Además del equipo fijo (Lorena, Damián y yo), en cada capítulo, que tienen una frecuencia aproximada de una vez por mes, contamos con la presencia de un/a músico/a y un/a actor/iz. El criterio es invitar a aquellxs con los que deseamos trabajar y sentimos que están en consonancia con el material. Es maravillosa la participación comprometida y solidaria de cada unx de ellxs, sin los cuales no sería posible llevar estos capítulos a cabo, dado que no contamos con recursos económicos para realizarlos. Es un sueño hecho realidad haber compartido Cartas, breves relatos postales con artistas de la talla de Edda Díaz, Katja Alemann, Gabriel Lenn, Adrián Blanco y Julio Pallares; y con músicxs como Alejandro Weber, Elena Avena, Gabriel Rivas y Sofía Calvet.

En este momento, estamos trabajando el capítulo sexto con el gran y querido actor Manuel Callau. El enorme aprendizaje que produce cada elenco que se conforma, el hecho de tener que adaptarte a nuevas formas de trabajo, nuevas estéticas y nuevas miradas es una experiencia extraordinaria de crecimiento que nos propone aprender con desenfreno.

Foto: Damián Barrera.

A continuación, les ofrecemos los enlaces para ver Cartas, breves relatos postales:

Enlace para el Canal de YouTube: https://bit.ly/350DBu2

Enlace de la página de Facebook: https://www.facebook.com/cartas.breves.relatos

Enlaces de los capítulos:

Capítulo 1 Tovarich Inessa: https://www.youtube.com/watch?v=YdSEoaD6mVA&t=179s

Capítulo 2 Mi querido Moreno: https://www.youtube.com/watch?v=WycCwWj9gU0&t=122s

Capítulo 3 Palabras escondidas:

https://www.youtube.com/watch?v=1qjRCAv5lh8&t=3s

Capítulo 4 Divino Marqués:

https://www.youtube.com/watch?v=WKKnnnRz3j4&t=158s

Capítulo 5 Ardoroso clamor:

https://www.youtube.com/watch?v=VwAnZbmO1cY


Fernando González Oubiña es actor, autor y docente teatral.

Comentarios de Facebook

Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Ir a la barra de herramientas