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Tríptico Sean Baker, cómo las imágenes devienen revolucionarias

En el libro de Wim Wenders Los pixeles de Cézanne y otras impresiones sobre mis afinidades artísticas, el director escribe la siguiente frase, al relacionar la pintura con el séptimo arte: “La vida es el reino en el que tiene lugar la visión. Es, por supuesto, la más valiosa (e inexplicable) de todas las dimensiones, el enigma de nuestra existencia, de los objetos y de todo lugar en el tiempo. La vida es tiempo y ser”.

Las películas del director independiente Sean Baker se presentan como una pincelada figurativa de historias posmodernas de los Estados Unidos. No hay en sus films un sueño prometedor, sino, por el contrario, una realidad que explota en los ojos del espectador y no deja lugar para el negacionismo, derribando las tendenciosas y maléficas creencias que el libre mercado oculta tras su seductor hiperconsumo.

El tríptico Starlet, Tangerine y Florida Proyect son, a lo Hieronymus Bosch, una representación de los diversos infiernos padecidos en la tierra norteamericana. Pero, no imprime en su expresión una visión moralista, que intente salvar el alma de los personajes marginales, ya que los hace visibles con la condición más honesta: la de reflexionar y conmover.

Es esta una condición filosófica que presenta el cine de Baker: la inmanencia en los consecutivos trazos que constituyen las imágenes-pensamiento o, como diría Alain Badiou, “el cine es creación de bloques de aquello que Deleuze llamó: movimiento-duración”, una composición de planos sensiblemente compuestos se cruzan, se fugan o devienen creativamente en conceptos de imágenes móviles productores de afectos.

 

Starlet (2012)

La soledad y sus diversas formas de percibir la realidad se expresan en Jane, una actriz que vive en el Valle de San Fernando, junto a su pequeña mascota Starlet, un perrito chihuahua.

Con la intención de redecorar su cuarto, para sentirse más cómoda e identificada con su espacio personal, se observa cómo la protagonista, al comienzo de la película, recorre tiendas de garaje buscando objetos de decoración. Es allí donde le compra, a una reacia anciana (Sadie), un termo antiguo que usará como florero. Sin embargo, cuando intenta recargarlo con agua, descubre dinero guardado, el cual no le pertenece.

El dilema ético se plantea al instante: ¿qué hacer? Pero, este hecho es sólo el comienzo de una sucesión de acciones que, con mucha amoralidad, narran la vida de una joven que encuentra una amistad inesperada y transgeneracional en una vida colmada de contradicciones.

Ficha artístico-técnica:

Dirección y edición: Sean Baker

Guión: Sean Baker y Chris Bergoch

Fotografía: Radium Cheung

Música: Manual

Elenco: Dree Hemingway, Besedka Johnson, Stella Maeve, James Ransone y Karren Karagulian

Starlet.

Tangerine (2015)

Alrededor de las calles Highland Avenue y Santa Mónica Boulevard, en Los Ángeles, la marginalidad de la sociedad americana puja por sobrevivir, como puede, dentro de una existencia consumista. Allí, se verán a las protagonistas de esta película, dos chicas trans que se vuelven a encontrar, luego de que una de ellas (Sin-Dee) estuviera en la cárcel.

Las escenas transcurren en Nochebuena, luego de que Alexandra (amiga de Sin-Dee) le comentara a su amiga que su novio y cafishio está saliendo con una chica heterosexual, también, trabajadora sexual.

Este hecho será el puntapié que desata un huracán irrefrenable de hechos, con muchísimo ritmo tragicómico, que transforman al film en una joya policial romántica, un poco western posmoderno, donde los enredos sentimentales y la búsqueda incansable de la identidad y la igualdad de derechos, en una sociedad hipercapitalista y patriarcal, son los reclamos subtextuales que inspiran las imágenes de vidas callejeras filmadas con iPhones.

Es entonces la amistad el camino de unión desobediente y de salvación que las femineidades diversas crean para resistir ante el mundo.

Dirección: Sean Baker

Guión: Chris Bergoch

Fotografía: Sean Baker y Radium Cheng

Música: Matthew Smith

Edición: Sean Baker

Elenco: Kitana Kiki, Rodriguez Mya, Taylor Karren Karagulian, Mickey O’Hagan y James Ransone

The Florida Proyect (2017)

Un conjunto de niñes juegan y conviven, junto a sus madres solteras, en el motel Magic Castle, cerca del maravilloso mundo de Disney World.

El territorio de estos pequeños se convierte en un espacio de fantasía impenetrable, que se reconfigura dinámicamente frente al contexto de vulnerabilidad en el que se encuentran inmersos. Pero, aun así, conservan la astucia y la ternura de una infancia que intenta, frente a cualquier pronóstico, preservar los vínculos afectivos más preciados de la existencia humana.

Baker, en este film, exquisitamente realizado con una estética kitsch, vuelve a situar en un primer plano a personajes invisibilidades por la sociedad norteamericana. Aquellos que no tienen vivienda propia, les que no son escuchados y viven del derrame que produce el turismo internacional creado por una industria como Disney, en este caso.

Sin embargo, con gran sensibilidad, la cinta no se regodea en las miserias que la desigualdad provoca, sino, que da un giro extraordinario, al narrarlo desde el punto de vista de una niña (Moonee). Que percibe la realidad como escenas fugaces, pero que están pregnadas de sensaciones y reflexiones secundarias.

Dirección y edición: Sean Baker

Guión: Sean Baker y Chris Bergoch

Fotografía: Alexis Zabe

Música: Lorne Balfe

Elenco: Brooklynn Kimberly Prince, Bria Vinaite y Willem Dafoe

Quizá el talento que acuña Baker, al igual que otres grandes directores, radica en esa capacidad de hacer emerger de la imagen la singularidad, convirtiéndola en un suceso irrepetible que universaliza una experiencia particular. Pequeñas historias de sujetxs revolucionarios que luchan por imponerse a las injusticias, a su manera, con su desfachatez e irreverencia.

Son entonces las poéticas afectivas, sin duda alguna, las únicas que gestarán lazos humanos estables y soberanos, las que alimenten una vinculación responsable con les otres sujetxs y con el mundo. En esta época pandémica, donde las máscaras comienzan a caer, les trabajadores de la cultura tienen en la mano la posibilidad de elegir colaborar a un hacer consciente y empático. Un arte que se revele a las lógicas dominantes del mercado y que genere sus propios medios de producción, sentados en la vereda opuesta del entretenimiento y de las lógicas colonizadoras. Un arte que se reúse a ser un instrumento del sistema de consumo y un desecho, para ser críticos y creativos.

Todas las películas se encuentran en el siguiente blog: http://sur.ly/i/cinefiliamalversa.blogspot.com.ar/


Frida Jazmín Vigliecca es actriz, directora, docente y licenciada en Actuación (Universidad Nacional de las Artes).

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