Cultura y espectáculosDestacadas

Lecturas independientes

Balbuceos (en noviembre), de Ramón Tarruella (2014) y La revolución de los justos, de Bruno Petroni (2015)

Poderosos refugios frente al embate de tormentas que arrecian (tanques editoriales que copan los mercados y pandemias que pausan al mundo irremediablemente), bastiones de resistencia cultural: las editoriales independientes o ese fenómeno curioso tan difícil de callar.

Gracias al esfuerzo, el trabajo en equipo y la intuición, conocimiento y generosidad de sus editores, las editoriales independientes ofrecen voces nuevas, frescas, nada desdeñables. Este es el caso de Mil botellas, editorial platense comandada por Ramón Tarruella, de la que se reseñan, a continuación, dos títulos de la sección de narrativa: una novela y un volumen de cuentos, en los que los/as invito a zambullirse.

 

Balbuceos (en noviembre), de Ramón Tarruella (segunda edición)

 

Esta novela corta encuentra la excusa perfecta para retratar dos décadas particulares de la cultura argentina: los 80’ y los 90’, a través de una técnica narrativa milenaria (¿quién no recuerda a la valiente Sherezade contando historias al sultán para salvar su vida?), que es la del relato enmarcado -o la historia dentro de la historia-, pero, con una estética despojada de artificios, que combina, muy bien, lo coloquial con lo literario, a través de un estilo -sobre todo, en la primera parte- en el que abundan las comas y escasean los puntos.

En la primera parte del texto, el narrador protagonista, Santiago Murúa, nos cuenta su historia de vida signada por el suicidio, reciente, de su gran amigo Federico, con quien, además, había comenzado a escribir una novela. Transido por el dolor de la pérdida, pero, también, por una culpa que no puede manejar, Santiago nos hablará de un indisimulable vacío que, además, no es otro que el de los años 90: una década mentirosa, donde se destruye al Estado y se agota, también, la juventud. Estamos en el sur del conurbano bonaerense, en la localidad de Villa Elisa, donde la pasión del fútbol dominguero es la nube que cubre el cierre constante de fábricas y la destrucción de la industria nacional.

La segunda parte de Balbuceos es la novela Agua caliente, que Santiago se propone concluir post mortem de Federico y que, finalmente, termina en 16 días, durante noviembre -de allí el subtítulo- del siguiente año. Esta otra historia está ambientada en los ‘80 y el protagonista es Farías, un periodista del conurbano, de 31 años de edad, ex empleado del Correo Argentino y cocainómano, que consigue su trabajo en el diario gracias a su padre, un ex militante socialista.

A través de su voz narrativa, los lectores y lectoras iniciaremos un exhausto recorrido, no sólo a través de la música y la literatura de aquellos años -sin duda, más promisorios que los del siguiente decenio-, sino, también, por el conurbano bonaerense y su contrapartida, la (hoy) Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

La revolución de los justos, de Bruno Petroni

 

Nos hallamos, ahora, frente a siete cuentos breves, narrados en primera persona, en la suma de los cuales parecieran caber todos aquellos tópicos literarios que podemos, que queremos, encontrar: el amor (el filial, pero, también, el romántico), las diferencias socioeconómicas (al igual que las políticas y las generacionales), el miedo, el egoísmo, los estereotipos y la violencia (varios tipos de).

El primer relato -que le da el título al libro- tiene como marco aquel histórico 9 de julio del 2007, en el que nevó en Buenos aires. Narra la visita a la cárcel de una madre y su hijo, que van a ver al padre que está preso. El siguiente, Nifedipina 10 mg., sigue los pasos de Alberto, un camillero que pasa su primera noche de Año nuevo en el hospital donde trabaja -porque le pagan la hora al 300% y necesita, imperiosamente, el dinero para una causa impostergable. Y muestra, con una buena combinación de humor y acidez, los vínculos que se tejen entre los trabajadores del lugar: un retrato conmovedor sobre ese otro lado que no vemos. En el caso de El último tubo imperial, la anécdota es la de un partido de truco en el que se genera una fuerte discusión entre unos veinteañeros y, otros, “viejos”, donde salen a la luz las rivalidades propias de las distintas edades de los contendientes y algunos asuntos familiares no resueltos.

La lista sigue y las sorpresas, también, porque la escritura de Petroni sorprende y arrasa. Cada historia, además de poseer la enorme virtud de no parecerse, en absoluto, a la anterior, ni a la siguiente, baila al compás de un ritmo propio, habla con un lenguaje llano, pero, de enorme precisión sintáctica y deleita con descripciones minuciosas.

Comentarios de Facebook

Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Ir a la barra de herramientas