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La cultura de resistir

Entrevistamos a Cristina Banegas, actriz, cantante, formadora de actores y referente de la cultura argentina. Hablamos sobre la actualidad del teatro, la situación del mismo en estos años de gobierno de Mauricio Macri y sus expectativas para un futuro gobierno.

Fervor: Carlos Rottemberg habló de la merma de producciones en las obras de la calle Corrientes ¿Esto también se nota en el teatro oficial y el independiente?

Cristina Banegas: Claro, lo que pasa es que es diferente la estructura de los teatros oficiales a la del teatro comercial; son otras temáticas. Yo sé que hay una terrible crisis, como en todo el país, de lo que nos ha hecho este gobierno siniestro. Pero, sobre el teatro comercial no tengo mucha data porque no es mi mundo. Dentro de la estructura del teatro oficial, el Cervantes tiene una muy buena programación, con presupuestos acotados, no nos pagan buenos sueldos, son sueldos de crisis. Pero, en el caso de Edipo rey, la producción fue excelente. Vamos a volver a estrenar el próximo año, estaremos durante cuatro semanas, del 11 de julio al 2 de agosto. Por otro lado, me parece que, en todos los aspectos, en todos los planos y en todos los teatros -en los independientes y en los más que independientes- pasan cosas bastante parecidas respecto a la producción y al público. El teatro oficial tiene como ventaja que las entradas son mucho más baratas, pero, también se siente en el teatro independiente la problemática de los organismos que nos dan subsidios. En general, estos teatros ,como El Excéntrico, combinan los teatros con los talleres. Pero, bueno, se nos hace muy cuesta arriba.

F: Hablando del Excéntrico de la 18, ¿llevó la crisis a una merma en la formación actoral?

B: Mirá, mucha gente necesita becas, media beca o beca completa para pagar. Es muy angustiosa la situación en sí, pero, tratamos de que se pueda mantener al alumno, poder bancar a la gente para que pueda seguir. Creo que, todavía, vamos a tener tiempos difíciles con el nuevo gobierno y que va a ser una remada importante de todos los argentinos, salvo algunos, claro. Creo que, dentro de eso, vamos a mejorar. No sé cuánto tiempo llevará que la gente pueda recuperar sus niveles de vida. Las medidas que se van a implementar van a estar dirigidas a que suceda así.

F: ¿Qué buscás vos a la hora de formar actores y actrices?

B: Yo trabajo, fundamentalmente, en la búsqueda de la poética de la actuación, de una actuación que esté sostenida por una gran verosimilitud, de una construcción de sentido y de verosimilitud que sea, a su vez, audaz, transgresora, osada. Y creo que eso es lo que nos sostiene, lo que nos permite construir espacios donde experimentar, probar y construir. Hace muchos años que doy clases y me gusta mucho dar clases. Tengo talleres con gente ya avanzada, la mayoría ya está haciendo teatro en teatros independientes. Son talleres muy experimentales, muy creativos. Trabajamos con grandes textos y hacemos cruces. Este año, estamos trabajando con los Sonetos de Shakespeare y, por ejemplo, hicimos una instalación de cartoneros que dicen sonetos de Shakespeare con trap, entre otros formatos. Y sí, creo que la irreverencia es fundamental para poder plantarse ante los grandes textos y, al mismo tiempo, sostenerlos con toda la complejidad que ellos requieren.

F: El argentino es un gran consumidor de cultura, entre ellas, una de las pasiones es el teatro ¿Cómo ves vos al público y los espacios en este tiempo de crisis?

B: Creo que Buenos Aires tiene un público extraordinario y mucha pasión por el teatro. La cultura, en la Ciudad de Buenos Aires, ocupa un lugar muy importante, pero, los teatros -porque hay muchos y muchas clases diferentes de teatros- estamos en un momento muy difícil y eso, también, produce una reacción de resistencia, de lucha por defender estos espacios de la cultura y del arte. Esto sucede y seguirá sucediendo, como en todos los momentos de mucha adversidad. Esta es una resistencia histórica. El Excéntrico, por ejemplo, ha sido pionero en este tipo de espacios de teatro independiente en Buenos Aires. Empezamos hace 33 años, cuando habían tres y, ahora, son más de 400, es una locura la cantidad de teatros independientes que hay hoy en día. Creo que hemos ido pasando por diferentes crisis, desde la dictadura, que era un momento de mucho peligro y mucha tensión, hasta la hiperinflación del 2001. Y ahora, desde hace 3 años y 10 meses estos sinvergüenzas. Qué barbaridad. Pero sí, creo que, siempre, los espacios de la cultura en la Argentina, no sólo en Buenos Aires, por supuesto, han sido lugares de resistencia y seguirán siéndolo.

F: Yendo a la faceta de cantante de tango ¿Qué es lo que más te gustó de tus experiencias grabando los discos?

B: Tengo dos discos grabados. A mí me gustan mucho los tangos viejos, desde el principio del siglo XX hasta los años 30, sobre todo, y, particularmente, los que pertenecen a los repertorios de las mujeres del tango: Rosita Quiroga, Mercedes Simone, Ada Falcón, Azucena Maizani, Nelly Omar y Tita Merello. Son muchas mujeres de la radio, del teatro de revistas en las calles: el tango ha ido haciendo su propia historia. Y yo, estos últimos dos años, estuve cantando con mi madre. Este año ya tuvo un par de infartos, por eso, ahora, estamos esperando que se ponga bien, así volvemos a cantar.

F: El Excéntrico de la 18 ya tiene 33 años y ahí trabajás con tu hija Valentina ¿Qué significa, para vos, ese emblemático lugar en Lerma y Scalabrini Ortiz?

B: Es un espacio, realmente, de resistencia. Ahora, nos cuesta mucho llevarlo adelante económicamente, pero, siempre, fue un lugar donde todo el mundo lo ha sentido como un lugar propio, como un lugar de amparo, de compartir, de creación, de investigación y eso, siempre, es interesante, es extraordinario, es la búsqueda que más me conmueve dentro de la actuación y la maquinaria teatral.

F: Dentro de tu vasta trayectoria, también, te destacás como actriz de cine y participaste en películas, como Infancia clandestina, por ejemplo, con un gobierno que, en esa época, estaba interesado en subsidiar y promover el cine, tanto independiente como de las grandes producciones. En este momento, el INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales) está, completamente, desfinanciado. Al punto que, en 2017, al Secretario de Cultura, Pablo Avelluto, le hicieron una marcha en contra frente al cine Gaumont ¿Cómo ves todo esto?

B: Han hecho un desmantelamiento total de todos los organismos de cultura, educación y salud. Han destruido cada una de las instituciones, las han arrasado, se han quedado con los fondos, han robado, han hecho todo lo peor que se puede hacer. Pero, creo que hay una cultura de resistencia en nuestro pueblo, hay una cultura y una conciencia política y social y hay una conciencia sobre los derechos humanos. La verdad, que somos un país bastante excepcional dentro de América Latina. Ahora, somos de los más pobres del mundo, pero, los espacios de la cultura y la ciencia están activos, muy activos y muy llenos de energía, de imaginación, de belleza y de poesía. Hay mucha producción, mucha gente joven produciendo. Además, es maravilloso cómo se ha ido transmitiendo, de generación en generación. Me parece que es precioso, es muy valioso.

F: Alberto Fernández habló de retomar el Ministerio de Cultura, que fue degradado por este gobierno ¿Qué creés vos que hay que tener en un próximo Ministerio de Cultura?

B: Un Ministerio de Cultura es fundamental, ya que la cultura es fundamental en la construcción de las políticas económicas. Es importante en todos los niveles de la sociedad, de modo que, calculo, no solamente va a ser cultura la que va a pasar a ser un Ministerio, sino que, también, van a ser Salud, Economía y Educación y, después, tendremos que ir adaptándonos a las posibilidades reales, colaborando y construyendo, como nos corresponde como activistas de la cultura. Participando, pensando el país, imaginando, teniendo la mayor creatividad posible para salir, cuanto antes, de esta emergencia nacional.

F: Gramsci habla de la hegemonía, de cómo se construye el pensamiento colectivo desde la educación, que forma a los chicos, y de cómo los padres realizan la formación de los mismos, así como los medios que consumen ¿Vos creés que la cultura fue atacada, como un modo de adoctrinamiento de la sociedad?

B: Y absolutamente. Creo que no son acciones inocentes, creo que son acciones que apuntan, directamente, al desmantelamiento de los seres, de las vidas, de los proyectos de vida. Esto pretende un arrasamiento, al que no nos sometemos, más allá de lo que estamos sufriendo como país. Pero, sí, está clarísimo que es una acción coercitiva, autoritaria y psicópata, como para que la gente deje de pensar, deje de pedir, deje de comer, en fin.

F: Pablo Iglesias, fundador de Podemos, dice que es incomprensible el Peronismo ¿Lo ves vos como artífice de esta resistencia? ¿Qué opinás del “si vos querés Larreta también?

B: Me parece muy ingenioso, me parece que es maravilloso, que es muy valioso y único. También, comprendo que, casi nadie, entiende el Peronismo, incluso los peronistas. Fueron setenta años de nuestro país yendo hacia un proyecto de industrialización, derechos de los trabajadores, del voto femenino, de la universidad pública, de la educación pública y de la salud pública. Fue un proyecto que concientiza a una sociedad que no puede renunciar a todo eso de ninguna manera y no tiene por qué, además. Creo que tenemos que estar orgullosos de nuestra historia y nuestras conquistas. Y de todo lo que nos tratan de arrebatar y seguimos luchando y saliendo a la calle. Y la capacidad de movilización de las bases y de los organismos sociales, que es extraordinaria. Y que hay mucha solidaridad. Y todos los que, en este momento, se dan cita para salir adelante. Así que creo que, en ese sentido, estamos en un punto de inflexión. Creo que vamos a empezar una nueva etapa, con mucha esperanza de reorganizar y de levantar este país, que se merece algo mucho mejor qué estas no políticas, que este saqueo del que fuimos víctimas. Realmente, la crueldad y la impunidad que tiene esta gente es sin igual. Sé que este es un punto de inflexión y que esperemos que, por más duro que sea, empecemos a reconstruir todo lo que fue robado.

F: ¿Qué es lo qué esperás que pase en un eventual gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner?

B: Será un trabajo de reconstrucción, área por área, muy profundo, muy serio, urgente. Porque, hay cuestiones absolutamente prioritarias: el hambre, básicamente, el hambre que están pasando nuestros compatriotas, nuestros pueblos. La educación, la salud pública y la cultura. Yo creo que es un gobierno que va a ser fiel y que va hacer todo lo posible para que el país salga adelante y que vamos a estar muy presentes para que eso sea así, para ayudar a que esto sea así y para que, entre todos, podamos levantar el país. Para que Alberto pueda poner a la Argentina de pie. Y, siempre, habrá espacio para la batalla cultural, por más estigmatizada, perseguida y reprimida que esté.

F: ¿Creés que este tercer experimento neoliberal será el último?

B: No sé, no adivinó el futuro, pero creo que, fundamentalmente, hay algo que tenemos que tener claro. Que la derecha no se termina el 11 de diciembre, ese 30% duro de fachos argentinos, de poder económico y otros, con la cabeza tomada por un relato realmente dañino, realmente cínico y evangelizador, creo que la derecha no va a dejar de existir. No creo que este gobierno sea la oposición, ya que la mayoría de ellos se van a ir del país o terminarán presos por los actos corruptos, por todo lo que se robaron, por cómo sacaron la plata del país, los miles de millones de dólares que se fugaron en este tiempo. Y, por otra parte, la derecha es un poder planetario, es un poder que excede las fronteras de su país. El neoliberalismo es un valor mundial y que va a seguir existiendo. Pero, tenemos la posibilidad de que las sociedades construyan un proyecto social y económico desde la justicia y desde los derechos humanos. Más bien, digamos que, en el mundo, hay un asombroso avancé de los neonazis, de la supuesta derecha democrática, que gana bancadas en los parlamentos, que gana adeptos en la sociedad y no sé cómo todo eso va a continuar a lo largo de este siglo XXI. Pero, no dudo de que va a ser una presencia que va a estar ahí, amenazante ante cada proyecto progresista o donde se trabaje para la justicia social, para los jubilados, para el arte y para la cultura. Ellos necesitan gente empobrecida, mal alimentada, que no pueda pensar, que no puedo opinar y que no puede criticar. Hacia ahí van, pero, no les salió bien con nosotros, porque, finalmente, el pueblo los rechazó.

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