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Una experiencia cooperativa

Eterno resplandor de una sociedad sin memoria

Parafraseando la transcripción para Latinoamérica del film escrito por Charlie Kaufman, se da lugar, en la ciudad donde vivimos, más precisamente en Villa Carlos Paz, enclave turístico del valle de punilla, provincia de Córdoba, una disputa por la administración de un bien tan escaso como vital para el desarrollo de cualquier comunidad.

Hoy, la Coopi (Cooperativa Integral Regional de Provisión de Servicios Públicos, Vivienda y Consumo Limitada) gestiona, entre otros, el servicio de agua potable, junto con el sistema de cloacas, lo que permite pensar una idea mancomunada de saneamiento, de salud pública para cualquier ciudad que se planifica y se piensa a sí misma, para cada uno de sus habitantes.

Al mismo tiempo, nuestra cuenca viene padeciendo los embates de incendios forestales, sequías y diluvios, contaminación de napas freáticas, incremento de especies exóticas y ganadería azarosa, que modifican la estructura y composición del suelo. Lo que ha llevado a que nuestro Lago San Roque se encuentre afectado por niveles de contaminación muy preocupantes. Vale recordar que este lago es uno de los principales receptores de agua para consumo humano de la capital de esta provincia. La planta que gestiona la Coopi se encuentra aguas arriba, en la localidad de Cuesta blanca, sobre el río San Antonio.

Esta experiencia cooperativa lleva recorridas más de cinco décadas, con desaciertos y aciertos. La Coopi es parte del patrimonio simbólico, tangible e intangible. No sólo presta los servicios antes mencionados, sino que, en esta institución, conviven, se desarrollan y promueven una gran multiplicidad de actividades culturales, educativas, sociales y solidarias.

Entre las que se pueden destacar La casa de la Cultura, espacio para la diversidad de expresiones artísticas, como talleres de formación, tertulias, teatro, música, danza y cine. El banco solidario de sangre Dr. Jorge Alberto Herrou, que funciona desde el año 1993, siendo el único en el valle de punilla. Radio VillaNos, proyecto comunicacional colectivo, educativo, plural, divulgador y cultural. El Centro de Apoyo Pedagógico Nº 6 (CAP), que brinda una alternativa para terminar los estudios primarios. El Cenma 217 Anexo Coopi, un secundario para adultos con modalidad semipresencial. La invalorable limpieza anual de tanques y visitas educativas para las escuelas de nuestra localidad, las cuales serían muy difíciles de sostener sin el aporte del servicio que vio nacer a esta institución y que llega, especialmente, a aquellos sectores que, por su baja rentabilidad, son abandonados por el mercado.

Está en juego mucho más que la prestación de un servicio, vamos hacer partícipes voluntarios e involuntarios de la destrucción de esta institución. Al igual que lo hicimos y hacemos con la mayoría de nuestro patrimonio arquitectónico, el cual, gestión tras gestión, se permitió demoler, borrándolo de la memoria colectiva, emotiva, cultural, histórica e, incluso, ecológica. Un potencial turístico desperdiciado, siendo, contradictoriamente para la región que la conforma, el motor primario de nuestra economía.

Las lógicas que emergen para una parte de la sociedad no permiten, no contemplan la importancia de una economía social, con fuentes de trabajos dignas que se trasladen en el tiempo para el desarrollo sostenible, sustentable y democrático de una comunidad que parece olvidar todos los días un poco, fragmentos de sus recuerdos.


Manuel Villafañe es vecino y arquitecto.

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