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Marzo y mujeres. Teatro con perspectiva de género, Carnada y Consagrada

Coincidentemente, ambas obras, Carnada y Consagrada, comienzan con C; para abordarlas vamos a valernos de otra C, la de la Cultura del Consentimiento: C de Consciente, Claro, Coherente y Continuo, pilares fundamentales que definen un acuerdo mutuo, activo y voluntario en las relaciones. Las C que garantizan límites respetuosos y que, en estas dos propuestas se presentan extintas, por coerción, presión o incapacidad de sus personajes. Ambas propuestas con una potencia escénica irrefrenable, crítica y liberadora, donde los cuerpos son el anclaje de las dramaturgias, el cuerpo abusado de las mujeres desde distintas formas de violencia.

 

Carnada

 

La representación de la violencia hacia las mujeres está, una vez más, acertadamente contada por Susana Torres Molina porque, a lo largo de su obra provoca, siempre, pensamiento e inquietud. A ella le interesan los grises de las historias y cómo la violencia, entendida desde la perspectiva de género, es una forma de castigo y disciplinamiento hacia las mujeres. En esto hay concordancia con la antropóloga Rita Segato, cuando desarrolla el concepto de femicidio, como un acto disciplinador y pedagógico del patriarcado, utilizando la crueldad para reafirmar la masculinidad y el control.

Carnada. Foto: Ana María Ferrari.

La mujer costurera, confinada en su casa y, ahora, perseguida por los fantasmas de las víctimas de su marido, es la creadora de los pañuelos (la carnada) que él utiliza para adormecer a las mujeres y abusarlas. La sumisión química es un término francés (soumission chimique) acuñado en el año 1982 para definir a todo tipo de agresión que se realiza mediante la administración de drogas a la víctima sin su conocimiento y disminuir su grado de consciencia. El concepto drug-facilitated sexual assaults (agresión sexual facilitada por drogas) se refiere únicamente a los delitos de sumisión química que estén relacionados con lo sexual. En Carnada, también se concluye con femicidios.

“El art. 13 de la Ley 23.737 de Estupefacientes en la Argentina establece una agravante si se utilizan narcóticos para ejecutar o facilitar el delito.

El Art. 119 del Código Penal considera abuso sexual con violencia o aprovechamiento de la víctima cuando se logra ‘vencer la resistencia’ mediante sustancias, incluyendo la sumisión química, agravando la pena base”.

Es imposible no relacionar Carnada con el reciente juicio por violación más grande de Francia que atravesó Gisèle Pelicot, quien fue ultrajada sexualmente por una centena de varones durante años, actos organizados por su propio marido quien permitía estas agresiones sexuales facilitadas por sustancias psicoactivas. La conexión está en lo que ella misma manifestó al saber la verdad: «Era inconcebible que este hombre que compartió mi vida pudiera haber cometido estos horrores», «Algo explotó dentro de mí», «Fue como un tsunami». La protagonista de Carnada habla de su marido de la misma forma, como alguien intachable y que, ante lo innegable de la detención policial, sólo puede alegar: “ellas lo provocaban”, pretendiendo enlazar la responsabilidad de las víctimas. Los fantasmas son ese tsunami. Ella lo sabe desde siempre y, ahora, llegan para atormentarla y para que reconozca su propia sumisión, de esa otra química, esa rara forma de pasión. 

Carnada. Foto: Ana María Ferrari.

La apuesta de Cintia Miraglia, al trabajar con las actrices en un registro esperpéntico, nos permite tener la distancia necesaria para soportar el relato, respirar y como ellas, ir reconociendo el fino entramado en el que las tres están ligadas al espanto. Unas son anestesiadas y asesinadas, otra está anestesiada como otra manera de muerte simbólica, al otro lado de un mundo visceral y despiadado, del cual Él la mantuvo a salvo. Las vengadoras, finalmente, esas muertas que se ríen de la degollada.

El elenco integrado por Ingrid Pelicori, Anahí Gadda y Carolina Guevara, es clave para el dispositivo escénico espectral. Ingrid nos permite ver a esa criatura deshilacharse y chingarse como vestido maldito, con una versatilidad de sentidos única.

 

Ficha artístico-técnica:

Autora: de Susana Torres Molina

Dirección: Cintia Miraglia

Intérpretes: Ingrid Pelicori, Anahí Gadda y Carolina Guevara

Escenografía: Víctor Salvatore

Colaboración en realización de escenografía: Paula Molina y Guillermo Manente

Diseño de iluminación: Matías Noval

Diseño y realización de vestuario: Cintia Miraglia

Asesoramiento coreográfico: Marina Svartzman

Prensa: Natalia Bocca

Producción ejecutiva y artística: Alejandra García

Asistencia de dirección: Gabriel Urbani

 

Carnada puede verse los domingos a las 20hs. en el Portón de Sánchez, ubicando en Sánchez de Bustamante 1034, CABA.

Recursero Defensoría de la Provincia de Buenos Aires. Sumisión química: abordaje para una política pública de prevención: https://waltermartello.com.ar/wp-content/uploads/2021/01/SUMISION-QUIMICA-DP.pdf

Carnada. Foto: Ana María Ferrari.

 

 

Consagrada

 

Una obra de escritura autobiográfica. Un cuerpo cicatriz, donde cada lesión, cada callo, cada hallux valgus (juanete), cada trofeo polvoriento debajo de la cama, cada mallot pálido, dan testimonio del tiempo vivido como atleta. 

Una Costra Caída, Consciente con la Conmoción de la Convicción. Otras C que, para esta obra, son fundamentales, Concientizar (otra C), sobre los mandatos a los cuerpos femeninos en el deporte de alto rendimiento. 

Para Consagrada, es posible redimir a ese cuerpo hoy, untándolo de sus propios besos, bailándolo con una buena cumbia o candombe y prodigándole la sanación a través de un arte que se ha quedado para siempre en la vida de la protagonista de la historia, la misma Gabi Parigi, actriz, acróbata y bailarina. 

Consagrada. Foto: Macarena De Noia.

Las lesiones en esta disciplina son comunes, afectando principalmente la columna, esa vía ósea necesaria para sostener la vida bípeda y el abrazo colectivo, al que también rinde homenaje este espectáculo, sus compañeras, “las gordas”.

Consagrarse al deporte, al igual que con la divinidad, implica un fin sagrado mediante un ritual. Otro objeto ritualizado es el plinto piramidal (cajón de salto) que oficia de dispositivo escénico, con total eficacia para contener los sucesos teatrales en todos sus planos, alturas, profundidades y despliegues. Y, que, al ser transportado, manipulado y habitado, podemos observar la fuerza y las habilidades acrobáticas, entrenadas por Gabi.

Consagrada. Foto: Macarena De Noia.

Consagrarse al deporte en la Argentina es dedicación, entrega, esfuerzo, en general en condiciones muy precarias a nivel de recursos y economía de sustento para mantener el nivel competitivo, ya que, habitualmente, estos deportes no son remunerados y la ayuda estatal para las élites deportivas es cada vez más deficitaria.

El apoyo estatal al deporte en la era Milei registra una drástica reducción presupuestaria, con una caída real del 66% para 2026 comparado con 2023. Se reporta una subejecución de partidas en 2024, reducción de becas del ENARD, desfinanciamiento a clubes de barrio y recortes en programas como los Juegos Evita y «Hay Equipo”.

Además, Consagrada oficia como una gran propaladora sobre el tema de la salud mental y emocional. Un tema crucial, porque las atletas enfrentan desafíos como alta ansiedad, miedo y bloqueos mentales (twisties), depresión y trastornos alimentarios, debido a la exigencia física y de rendimiento. Figuras como la gimnasta Simone Biles han visibilizado la necesidad de priorizar el bienestar emocional sobre las medallas, promoviendo terapia y autocuidado para superar traumas y la presión. 

“Datos recientes publicados por el Comité Olímpico Internacional revelan una realidad alarmante: el 33,6 % de los deportistas de élite sufre de ansiedad y depresión. Además, tras finalizar sus rutinas, el 26,4 % de estos atletas experimenta intensos problemas de salud mental. Este panorama subraya la necesidad urgente de apoyar a los y las deportistas no solo en sus logros, sino también en su bienestar integral”.

Consagrada. Foto: Macarena De Noia.

Decenas de deportistas a nivel mundial vienen visibilizando esta problemática. La patinadora Alysa Liu, quien se alejó de los grandes escenarios deportivos durante varios años, había expresado: «elegí primero mi paz mental», quien acaba de regresar en 2026 a los Juegos Olímpicos de Invierno ganando varias medallas de oro. El nadador estadounidense Michael Phelps dijo: «No quiero que mis hijos naden. (…) Nunca me vi como un ser humano». El ciclista colombiano Rigoberto Uran dijo: “El deporte de alto rendimiento no es saludable”. La jugadora de rugby neozelandesa Te Kura Ngata-Aerengamate dijo: “Nunca hubiera pensado que enfermaría mentalmente por un deporte que amaba tanto. El ‘debo hablar’ o ‘debo quedarme callada’ pasa por mi mente mil veces”. Menciono sólo algunos ejemplos.

Para las personas especializadas de la salud, los beneficios de la actividad física, tanto a nivel corporal como mental son muchos, pues se estimula la activación de neurotrasmisores como la serotonina, endorfinas, oxitocina o dopamina que producen en el cerebro placer, relajación y equilibrio. La resultante, un aumento de autoestima, autoconfianza y estabilidad emocional. Sin embargo y al parecer de estos relatos, llevado al nivel del deporte de élite, estos aspectos tan positivos para nuestra salud pueden tomar un tono muy diferente y tornarse, en función de muchos factores, en el mayor enemigo de la salud mental. 

Está en discusión, entonces, si el deporte es salud para las élites deportivas. Por otro lado, están quienes le dan continuidad y desafían diseñar nuevos estándares, formas en que se entrenan a las atletas, es decir, metodologías de entrenamiento específicas para mujeres, estadios especializados y centros de entrenamiento de vanguardia. En este sentido, la coreana Michele Kang, propietaria de varios equipos de fútbol femenino, advierte una de las tantas desigualdades para el deporte de mujeres, “si miramos los equipos de mujeres, los manuales de entrenamiento que usan son los manuales masculinos. No hay manuales independientes de entrenamiento diseñados y desarrollados para mujeres”. Lo cual nos hace pensar en que no se tienen en cuenta las necesidades que surgen de nuestros ciclos menstruales, cambios hormonales en la adolescencia principalmente, descanso y ocio, períodos de maternidad…etc. 

También, las lógicas abusivas y violentas de quienes debían cuidar de esas personas, en este caso criaturas, están puestas al descubierto en Consagrada, a través de esa niña que fue blanco de la coacción de periodistas, entrenadores y familiares cuando competía representando a su país, la Argentina. 

Gabi Parigi se dedicó a la gimnasia artística durante 16 años y desde hace ya más de esa cantidad de años, se dedica al teatro. Como toda consagración, Gabi Parigi ya es reconocida y está consolidada en la escena porteña.

La dirección de Flor Micha, va en la misma dirección que Carnada, la creación del esperpento, género que deforma sistemáticamente la realidad para criticar la sociedad. La degradación de personajes, la mezcla de lo trágico y lo cómico con un lenguaje desgarrado-repetitivo que nos permite, una vez más, tener la distancia necesaria para dimensionar ese cuerpo lastimado y abrazarlo en el musical de despedida entre su mirada y trofeos.

Y, finalmente, para quienes conforman el staff del espectáculo, es de un orgullo femenino particular, ver salir a saludar a todo un “equipo de mujeres”.

 

Consagrada. Foto: Macarena De Noia.

 

Ficha artístico-técnica:

Autoría: Flor Micha y Gabi Parigi

Intérpretes: Gabi Parigi

Música: Juan Barone

Piano grabado: Santiago Martínez

Mezcla: Juan Barone y Julián Scarinci

Vestuario: Sharon Luscher

Objetos: Sharon Luscher, Flor Micha y Gabi Parigi

Iluminación: Laura Saban

Entrenamiento vocal: Silvina García

Fotografía: Macarena De Noia

Video: Fernando Sánchez

Imagen y diseño gráfico: Lima. La imagen de les artistas

Redes sociales: Belisa A. Torres

Comunicación y prensa: Mutuverría PR

Producción: Emilia Cortelletti, Gabi Parigi

Dirección: Flor Micha

 

Consagrada puede verse los jueves a las 20.30.hs (hasta el 30 de abril) en el Teatro Timbre 4, ubicado en México 3554, CABA.

Recursero Revista Psicodeportes Nº 24/2025: https://www.psicodeportes.com/images/revistas/revista-psicodeportes-2017.pdf

Consagrada. Foto: Macarena De Noia.

Claudia Quiroga es Licencia en Artes. Dramaturgia, Dirección, Docencia y Actuación. Mediación y Gestión Cultural. Artivismo y Género. Co-Fundadora de la Colectiva Feminista Artivista, MAT – Mujeres de Artes Tomar. Integrante Asociada y docente en el CELCIT (Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral). Integra la Colectiva de Autoras. Vive en Villa Sarmiento, Morón, Provincia de Buenos Aires.

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