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Las Adoro

Las Adoro, con dramaturgia y dirección de Juanse Rausch, protagonizada por Lucía Adúriz Bravo y Mariano Saborido, es una excelente obra que nos sorprende. Supera todo lo que podíamos esperar del género.

 

Al comienzo, una  voz en off alude a duplas entrañables de hermanas/os de nuestra escena: Paulina y Berta Singerman, Aida y Jorge Luz y muchas otras. En el escenario vemos percheros con ropas variadísimas de todas las épocas. La historia comienza presentando dos hermanos/as siameses/as, separados/as al nacer: Herminia y José. Unidos/as entrañablemente por el afecto fueron toda la vida actrices/actores. José va a presentar a su hermana, con sus rasgos principales. Sorprende la caracterización física de ellos/as y el notable trabajo actoral  -emocional y físico-  que irán desplegando a lo largo de noventa minutos. 

La dinámica del vestuario, las pelucas, las luces y las distintas zonas del escenario promueven climas distintos. No falta un piano y la sorpresa de tramos vocales hermosos.

La historia de vida y actuación, como una misma continuidad, se va desplegando: han sido actrices/actores de teatro siempre y, ahora, a los más de 80 años, reciben una propuesta de trabajo para una película y se preparan ambas/os para el casting. Pero un llamado telefónico, inesperado y sorprendente produce un rotundo viraje que los volverá a conectar con el brillo imperecedero de su vocación escénica.

Hasta aquí lo que se puede relatar, el resto es lo que sucede en el escenario y en los espectadores. Nos sumergimos no sólo en esa historia, sino que se proyecta al futuro, a una visión del oficio de la actuación, de la profunda experiencia vital que es el teatro, que es la vivencia colectiva entre texto y corporalidad, todo con un profundo sentido ético y humano que conmueve profundamente.

Tan intenso es el cambio que se opera en la decisión de los Adoro de responder al llamado del viejo teatro del pueblo donde nacieron, que hasta cambia el brillo, la dinámica y hasta –podría afirmar- la actitud corporal y vocal de los/as actores/actrices, en especial de Herminia.

Todo se juega sobre el escenario: el profundo lazo fraterno de ternura exquisita, el recuerdo de los padres, el de Estela, la hermana mayor evocada con tanto cariño, que podemos inferir como una “estrella” tutelar que aún los acompaña.

Nada es obvio aquí ni casual. Todo tiene una profundidad humana, no tan frecuente, sobre todo porque evita la sensiblería. Cada gesto, aún pareciendo imperceptible (como el lazo de sus dedos meñiques), cada detalle cuidado con naturalidad, producen, es evidente, una química entre esas hermanas que contagia de emoción a las/os espectadoras/es, que tienen la irreal sensación de que algo del tiempo se detuvo, que nos llevan a asomarnos a otra dimensión, no menos real, pero mucho más trascendente que es el vínculo afectivo, ya no solo humano, sino de humanidad: a los que los precedieron, a la familia, a la comunidad teatral, a la comunidad social en la que crecieron y a la que siguen perteneciendo y aportando su talento y entrega incondicional: los valores realmente trascendentes, más allá de toda hojarasca circunstancial.

El compromiso con la profesión, como modo de “profesar” la vida. Cultivar y ejercer el derecho al amor, a la cultura, al arte. El arte sea probablemente uno de los pocos reductos de lo “vivo” cuando vemos que el mundo vuelve a atravesar la guerra, la muerte, la destrucción, el genocidio y el odio institucionalizado. La maldad en estado puro. 

Lo que vivimos a través de Las Adoro va en otra dirección y sentido. Algo de la Vida late en ese escenario. Algo Bueno, algo del Bien, de lo Verdadero, de lo Bello: una condición humana que la hace universal. Aquí se celebra entre todas/os, porque no, también con lágrimas, producto de una sutil emoción: el lado luminoso de la vida.

Ellas/os condensan una historia y la proyectan al futuro: una manera de ser en el mundo que defendemos. Un trabajo integral entre dirección, actores y todo el equipo técnico y de producción  de conmovedora potencia.

 

 

Ficha artístico-técnica:

Dramaturgia: Juanse Rausch  

Actúan: Lucía AdúrizMariano Saborido  

Diseño de maquillaje: Adam Efron 

Diseño de pelucas: Alejo Moisés 

Diseño de vestuario: La Polilla 

Diseño de escenografía: Gonzalo Córdoba Estévez 

Diseño de sonido: Teodoro Gryner 

Redes Sociales: Boria Audiovisual 

Música: Teodoro Gryner  

Diseño de iluminación: Facundo David 

Fotografía: Irish Suárez  

Diseño gráfico: Karina Hernández

Asistencia de producción: José Frezzini 

Asistencia de dirección: Lola López Menalled

Prensa: Varas & Otero 

Producción: Alejandra Menalled 

Producción general: NünproduceMaru BelliKarina HernándezSandra Srolovich

Dirección: Juanse Rausch

 

Las Adoro puede verse los lunes a las 20.30hs. (hasta el 25/05/2026, del 01/06/2026 al 29/06/2026 y del 06/07/2026 al 27/07/2026) y el lunes a las 18hs. (25/05/2026) en el Teatro El Galpón de Guevara, ubicado en Guevara 326, CABA.


Adriana Prado es Licenciada en Bibliotecología y Documentación y Licenciada en Ciencias Sociales y Humanidades. Actualmente realiza periodismo radial en Voces y contexto sobre temas de actualidad política, social y cultural. Vive en Parque Chacabuco, Comuna 7, CABA.

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