Cultura y espectáculosDestacadas
Los quince libros recomendados de octubre más tres libros con descarga gratuita

AULICINO, Jorge. El capital / La lírica, Buenos Aires, Barnacle, 2024.
Dentro de los libros también pasan cosas que no necesitan entenderse. Jorge Aulicino ha escrito dos libros, “El capital” y “La lírica”, que indagan las ruinas de lo predecible y lo ilusorio, evitando la blandura o el énfasis: ¿de qué estaban hechos aquellos símbolos, ideas, banderas que ya no son?, ¿de un jobi arcaico, de amor transido, de un espíritu sectario? Como quienes deben muchas cosas, pero ningún favor, como un autor que no ignora que el escrito encerraba una moraleja en alguna parte, dibuja las palabras que nadie debiera dirigir a otro (o a uno mismo) ni en un millón de años (“jamás supo si estaba dentro o fuera de sí,/ en qué consistía la lírica”). Aunque esa parte siempre es divertida e implique aceptar las propias limitaciones, las derrotas (“No era el jardín, era su luz;/ no era el futuro, sino su hueco”) y la curiosa dicha de ser correspondido en ese espejo sin fondo que todavía llamamos Historia, burocracia cultural o meramente un desequilibrio químico: “Pero le insisto: no debe dedicarse a la poesía/ si no está dispuesto a recibir en su centro mental/ el peso de la inflación de mercado/ y del repliegue táctico que imbrica/ guerras, la soledad de un hombre, las conjuras”. Se sabe, escribir es escuchar a veces golpes en una puerta.
Alberto Cisnero
El profeta de las explosiones
No pienses, dijo el sabio, en las grandes ciudades
arrasadas por la dinamita, pues la tentación
de volarlas implican desde que fueron construidas.
Piensa en que la guerra destruye los barrios,
los barrios de casas pequeñas y salvajes jardines,
de casas grandes y apartadas, también;
casas con arañas, donde la intemperie juntaba
lenta, conmovedoramente, sarro en los vidrios altos,
hongos muertos en la madera, en un trabajo
que creía de siglos.
Jorge Aulicino
BARLEAND, Norberto. El fuego de los días, Buenos Aires, Vinciguerra, 2026.
La poesía es para Norberto Barleand un oficio de fidelidad a la palabra, a una experiencia verbal que busca definir un mundo cuyas injusticias, miserias y contradicciones le cuesta asumir desde la solidaridad, el sueño y la utopía. El sombrío ‘fuego de los días’ deja heridas difíciles de cicatrizar.
Reconocemos en este nuevo libro del autor la continuidad de un sentimiento ya expuesto en testimonios anteriores, aunque aquí, junto a ese acongojado énfasis, surge la nota tierna, conmovedora, de la despedida de un padre ‘que murió sin despedirse’. Tras el incesante y versátil repertorio de imágenes y metáforas, descubrimos una pasión de vida, de intensa humanidad, que enaltece el espíritu de este poemario”.
Antonio Requeni
Revivir la aurora
Llegamos de antiguos vendavales,
puentes quebrados,
gritos milenarios
y mutilados sueños iluminaron el camino.
Aun en las derrotas, erguidos capitanes
del músculo y la audacia
nunca hemos claudicado.
No perseguimos estelas melancólicas
ni cielos donde surcan negras palomas.
Buscamos las flores en las estepas del destino.
Un mundo
con hebras de Paz y de Huellas.
Norberto Barleand
BLÉFARI, Rosario. Mis dependencias. Textos encontrados: ensayos, guion, apuntes, Buenos Aires, Lumen, 2026.
¿Son hijas únicas las heroínas de los cuentos de hadas? Puede que no, pero la prueba de que deberían serlo es que cuando tienen hermanas suelen ser falsas, y si están en el cuento es para eclipsar a la única, para robarle el polvillo de sus alas… En este libro-talismán, Rosario Bléfari, la front woman que adoraba las hipótesis, postula la teoría del artista como hijo único, alguien sin par, sin otros a mano con quienes compararse, obligada, pues, a comparar las cosas con que le sale al encuentro el mundo. Cosas singulares, extrañas, no siempre amables, pero siempre desconocidas, que es como tenían que ser las cosas para que Rosario pusiera en marcha su deseo indómito de conocer, portento en el que se fundan su imaginación y su poesía. La artista hija única sólo ama lo desconocido, lo que le es esquivo, lo que desconcierta, activa o aturde sus sentidos, entrenados para querer saberlo todo. Porque, como en los cuentos de hadas, Rosario también pasó por una suerte de cautiverio, que solo ella podía convertir en la escuela de sorpresa, curiosidad y apropiación de la que este libro es el documento, antídoto de todos nuestros desalientos.
Alan Pauls
CONDE, Oscar. Lenguaje argento: historia e identidad del pueblo argentino, Buenos Aires, Taurus, 2026.
¿Cómo hablamos los argentinos? ¿De dónde vienen nuestras palabras, nuestros giros, nuestra manera tan reconocible de decir? Lenguaje argento propone un recorrido apasionante por la historia del español en la Argentina: desde las hablas del siglo XIX hasta el impacto de las grandes inmigraciones, desde el lunfardo hasta las invenciones más recientes. A lo largo de estas páginas, Oscar Conde explora cómo se fue forjando un lenguaje popular propio, atravesado por múltiples influencias -europeas, americanas y africanas- y moldeado por la vida social, la cultura y la historia del país. Lejos de cualquier mirada normativa, este libro muestra que la lengua está viva: cambia, se mezcla, se reinventa. Y en ese movimiento construye identidad. Con erudición y claridad, pero también con humor y cercanía, Conde invita a descubrir que en cada palabra que usamos todos los días hay una historia. Y que, al hablar, no solo nos comunicamos: también nos reconocemos.
D’ALESSANDRO, Marcela [et. al.]. La dentadura siniestra y otros cuentos, General Roca, Yzur, 2026.
Autoras/es: Marcela D´Alessandro, Silvina Amalia Herrera, Dalia Hernández, Carlos Alejandro Olmedo, Fede Rodríguez, Oscar Joaquín Gómez, Agustina Ferrer, Hernán Lasque, Alicia Beatriz Scaglia, Mariana Pamela Espinosa y Nora Elsa Collar
Patagonia gótica es una Colección que explora ese lado oculto del sur argentino, donde la ficción se tiñe de sombras, misterio y transgresión. Una colección en la que convergen autores y autoras de diferentes puntos de la región patagónica, cuyas voces singulares se destacan en un mismo gesto: narrar lo inquietante.
Los relatos incluidos atraviesan el terror psicológico, el suspenso íntimo, lo policial atmosférico y lo fantástico perturbador. Pero no se trata de géneros aplicados como fórmulas, sino de territorios reinventados desde una identidad local que dialoga con lo universal.
Cada cuento es una ventana a un universo propio, pero también una coordenada en el mapa de lo ominoso: niños que saben demasiado, objetos que guardan memorias indeseadas, criaturas que se deslizan entre lo real y lo imaginario, crímenes que revelan la fragilidad del orden cotidiano.
“….en Patagonia Gótica, lo extraño no se configura como un acontecimiento excepcional ni como una ruptura de la normalidad, sino como una condición estructural que atraviesa el espacio, la memoria y la vida cotidiana. Se respira, se hereda, se acumula y se inscribe en todos los niveles de la narrativa… “el gótico en contextos argentinos se desplaza hacia formas de inscripción espacial en las que la memoria, la violencia histórica y las configuraciones culturales locales producen modulaciones específicas de lo siniestro, alejadas de sus formulaciones clásicas” (Goicochea, 2016).
Del Prólogo de Alejandra Lorena Bottari
FERNÁNDEZ SAN JUAN, Alberto. Aparatos absurdos: ucronías, distopías y otras pócimas retóricas, Buenos Aires, Paradiso, 2026.
Estamos en presencia de un compendio de relatos que impone el disparate y la extravagancia como contraseña. En un cerrar y abrir de ojos, la cotidianeidad da un vuelco: un ama de llaves sexagenaria comienza a poner huevos; un entrenador de fútbol establece una relación amorosa con una muñeca inflable; una señorona de la alta sociedad se muda al empapelado de su pared y una drag queen transmuta en una esperpéntica lobizona bajo la luna llena. En estas pócimas retóricas, tal como las denomina su autor, también tenemos monjas de un convento de clausura que se transforman lánguidamente en suculentas, mientras dos solteronas hacen lo propio convirtiéndose en dos inquietantes palanganas. Asimismo, vemos a una tilinga del jet set vernáculo perdiendo gradualmente partes de su cuerpo, en tanto que un sicario del poder perpetra vuelos de la muerte intergalácticos. El Mal, en su versión venenosa, nos cuenta su historia, mientras se revelan los detalles secretos de la instauración del Reino de las Pampas. De regalo, se exhibe un epítome feroz de pequeños artefactos en potencia. Absurdos, sí, como todo lo que se propone aquí.
Este no es un libro serio. Ignoramos si su autor lo será, pero sí podría asegurarse que se alimenta de elementos cotidianos (aparentemente inofensivos), edificando con ellos un espacio ficticio en los cuales las vidas de seres comunes son licuadas y se disparatan. Conjetura idiomas, lugares, temas y oficios. Los nombres de los protagonistas parecen retazos de tela vieja, descolorida, restos de algún antiguo esplendor. Todo se torna tan destartalado a medida que se avanza en la lectura que, en un mundo como el de hoy, nos termina pareciendo perfectamente normal.
Alquerito Ars Nonó / Cartuchia Hextapón
GODOY, Cristian. Ruidos molestos, Buenos Aires, Conejos, 2016.
Los diez cuentos que componen este libro de Cristian Godoy se mueven, con sutileza, por diferentes situaciones. Por diferentes desencuentros, en realidad. La sutileza también está presente en el lenguaje que utilizan los narradores de Ruidos molestos. Una ironía moderada recorre las historias, que van quedando a mitad de camino entre lo que se dice y cómo se lo dice. El tipo de realismo que practica Godoy, una especie de realismo irónico -o corrosivo-, nos permite tomar distancia de lo que leemos y, al mismo tiempo, involucrarnos con sus personajes como si los conociéramos desde siempre. Una pareja gay que se separa, una secretaria que se mete en un cine porno para espiar a un compañero, un grupo de amigos que se quedan mirando un largo rato el cuerpo caído de una mujer, sin saber si está muerta o no.
Desde el primero hasta el último cuento de Ruidos molestos, la mirada de Cristian Godoy disecciona, escarba, con una prosa limpia y ágil. Es difícil abandonar la lectura del libro antes del final. Por más que se trate de un conjunto de relatos, se leen con la voracidad de una novela, saltando de una situación a otra, y confirmando a Godoy como un narrador hábil y diestro, que trabaja con historias donde los secretos vinculan y separan a las personas.
GOLDMAN, Rolando. ¿Gestión cultural o política cultural?: Aportes posibles hacia la construcción del trabajo en el terreno de la cultura, Buenos Aires, CICCUS, 2019.
La cultura y el arte constituyen escenarios de disputa. Los sectores hegemónicos proponen modelos, ideas, representaciones sociales que, internalizados, puedan ser garantes de la continuidad del orden instituido. Las políticas pueden orientarse a los efectos de obtener consensos al servicio del control social y la dominación. O, en cambio, representar la vía que promueva la creación de herramientas para la producción cultural y el protagonismo colectivo en una perspectiva de transformación social.
Rolando Goldman propone la reivindicación de la política cultural por sobre la “gestión cultural”, ésta última, una terminología poco inocente que implica una pincelada supuestamente desideologizada en las políticas públicas. Camina y revive acciones que le dieron vida a esos principios: la cultura de todos y no para todos, la música y el teatro como fenómenos de creación popular y no trasladados como hechos ajenos a escenarios donde sólo hay espectadores estáticos.
Juan Falú analiza en el prólogo que “en tiempos de apogeo de los mandatos mediáticos, imperan formas sutiles y contundentes de colonización cultural de los pueblos”, y advierte que se busca “la supresión de la memoria colectiva”. Es en esa línea que el autor argumenta que “la memoria de los pueblos está determinada, entre muchos de sus aspectos, por la producción artística y cultural”.
JORGI, Sebastián. El cruce. Crónicas poemáticas, Buenos Aires, El Mono Armado, 2026.
Nuestra anárquica utopía
Difícil eso de repicar y andar en la procesión.
Digo esto porque estoy dentro con nombre y apellido. Soy parte de El cruce.
Estos poemas comportan un plano geográfico de gente y lugares, aromas, pasos y voces que para muy pocos existieron y aún existen. Asomarse es remontar un bajorrelieve con jeroglíficos de los cuales Jorgi tiene la roseta de Champollion para descifrarlos.
El Cruce también es un homenaje a una querida, inolvidable ciudad que fue una maravilla y pocos tuvimos la suerte de compartir, a tal punto que hasta solemos preguntarnos si es cierto, si alguna vez estuvimos allí y qué fue de nosotros. El enigma suele resolverse en marchas y contramarchas, pero sobre todo en duelos. Que no cesan.
Antes de que me olvide, gracias Sebastián Jorgi por proporcionarnos con El Cruce una brújula muy certera pero también generosa de aquella, nuestra anárquica utopía.
Luisa Futoransky
Bar Gildo
estoy esperando a Mario Jorge
hace tanto frío en esta esquina
de Almagro Norte
mejor entro a Gildo
y simulo un garabato
el záfiro vuela los manteles
con olor a café
Intento reconstruir recuerdos
gestos
y de pronto un pelotón de fusilamiento
grita “fuego”
y Federico llega para decirme
que hoy De Lellis no vendrá
porque viajó a Trellew
con Rodolfo
no sé qué carajo estarán tramando
mientras voy por el enésimo café
y miro de reojo al pelotón
tapo con la mano la libreta
para que no vean lo que escribo
y me copien
no sea que me lleven en cana
por pretender ser poeta
Sebastián Jorgi
LAURENCICH, Alejandra. Nuevo taller literario. Nociones sobre el oficio de escribir, Buenos Aires, Factotum, 2026.
¿Se puede enseñar a escribir ficción? ¿Cómo se transforma una intuición en una historia que funcione?
El Nuevo taller literario parte de una certeza: la escritura no es un don reservado a unas pocas personas, sino un oficio que se puede ejercitar, practicar, afilar. Alejandra Laurencich, comparte en estas páginas las herramientas esenciales para comenzar a narrar, desarrollar una voz propia y enfrentar el trabajo literario con profundidad, rigor y compromiso.
Cada capítulo propone una sesión con teoría clara, ejemplos, ejercicios y lecturas recomendadas, como si quien lee asistiera a un taller semanal de narrativa. Lejos de ofrecer fórmulas fijas o respuestas tajantes, el libro funciona como una brújula para quienes buscan explorar los recursos del cuento, la novela, la microficción o la crónica, y también para quienes desean descubrir en qué consiste, verdaderamente, escribir.
Alejandra Laurencich nos ofrece una guía lúcida, generosa y estimulante, capaz de desarmar mitos, desarticular bloqueos y abrir nuevas preguntas sobre la creación literaria. Porque escribir, como la vida, también es una forma de aprender a mirar.
MALDONADO, Silvia. El bar de Tlalpan, Buenos Aires, Paradiso, 2026.
¿Quién fue Ana Filippi, nacida en Colombia y desgraciada en amores? ¿Qué fue de su vida y de su muerte? Viva y muerta, Ana Filippi no dejó de ser una andariega, una mujer militante y decidida. Fue también la más entusiasta animadora del Bar de Tlalpan, un refugio de exiliados latinoamericanos que, bajo el fragor de los tequilas, construyeron una amistad indestructible. Son esos amigos los que van a reconstruir el destino de Ana y su portentoso viaje post mortem cruzando el continente.
Novela coral de voces poderosas, que combinan lo íntimo y lo político, en una trama que avanza como piezas de rompecabezas: pequeñas partes que se entrelazan para darnos al final una imagen luminosa de personajes inolvidables: la propia Ana, su hija Simonetta, el escultor Leandro Vicálvaro, el despreciable Moresqui.
Sin pretender ser una novela policial, El bar de Tlalpan ofrece giros y descubrimientos prodigiosos. Hay un humor latente que aleja a los personajes de toda solemnidad. Hay también piedad, valientes gestos solidarios y la testarudez de los que no se rinden jamás.
Los diferentes narradores también dejan su huella, tanto verbal como ideológica. Silvia Maldonado construyó una novela que se abraza con la mejor narrativa latinoamericana, esa que hace del lenguaje una fiesta. Cada frase, cada página de este libro es un despliegue de cruces verbales de todo el continente. Hace de las variantes regionales una florida lengua común: gesto político y poético, ético y estético.
Narrar es recordar. El bar de Tlalpan es una novela que ahonda en el recorrido trágico de una generación. Es un ejercicio sutil pero lacerante de memoria, de duelo y, por qué no, de justicia. O de venganza, que a veces se parece a la justicia.
Sergio Olguín
NOCETI, Daniela. Pequeño glaciar doméstico, Buenos Aires, Tiempo de Parque, 2026.
Saer escribió que “para que la poesía se haga evidente debe provocar una extrañeza que atente contra el prejuicio de la razón”. Esa idea parece iluminar la poesía de Daniela Noceti, que escribe alejándose de los lugares comunes para construir una belleza que, por áspera e incómoda, no consuela; una belleza en la que incluso lo más prosaico pierde su evidencia frente a los ojos de la poeta.
“Mi hijo dice que el té / tiene olor a río, / nos reímos, / tibio su caudal, / lo olemos / y cada uno imagina un río distinto”.
En Pequeño Glaciar Doméstico, Noceti desarrolla una búsqueda estética a partir de la problematización de la propia mirada. Su obsesión está en el vínculo con los hijos, en las palabras que nombran, en las cosas de la casa. La poeta persigue los objetos cotidianos hasta que revelan algo que, hasta entonces, no estaba destinado a revelarse.
La reflexión sobre el lenguaje aparece transversalmente en este poemario, esa gramática portadora de sentido que moldea el pensamiento y el modo de comprensión del mundo: “Los pronombres / artefactos de distancia / digo tu papá / y yo me corro / te abro el lazo filial / ya no es papá / significante colectivo / no participo / tengo licencia por dolor / un parto inverso”.
En clave poética, y política también, hay una búsqueda por subvertir el sentido convirtiendo al lenguaje en un dispositivo liberador.
Misael Castillo
¿Dónde se aloja el problema
en el cuarto
el conducto de la alacena
la punción del sol en el postigo
en la mirilla ciega
el ganglio violeta de la cerradura
en qué órgano muerde,
bien adentro,
mi cáncer?
Daniela Noceti
REALE, Liliana. La vida secreta de Amalia Oster, Buenos Aires, Barnacle, 2026.
En La vida secreta de Amalia Oster, Liliana Reale recrea el clima conspirativo de las últimas décadas del siglo XX que parece retornar en el presente bajo diversas maneras. La herencia del terror de los años setenta en Latinoamérica reaparece mediante una prosa que omite el sentimentalismo y juega con ciertos legados literarios: novelas de espionaje; la carta que no llega a su destino y el narrador que se hace escritor escribiendo lo que leemos. El suspenso atraviesa la novela: un personaje obsesionado con una misteriosa mujer, una serie de microfilms que llegan a sus manos e incluyen una confesión cifrada por ella misma, y un irónico enigmático exagente de inteligencia que ayuda a urdir otra historia dentro de la historia (un Cide Hamete de los espías). Tales personajes postulan sus propios principios, empeñados en develar un enigma y entrever un camino de huida, ya que no de salvación; los tres registros narrativos desarrollan en clave ficcional la complicidad entre las Corporaciones y el Poder político (diplomáticos, dirigentes y uniformados, una curiosidad antropológica regional) mientras cunde una saga de homérica violencia. El lector descubrirá que el encanto de la traición reside en la sorpresa y la siempre amarga constatación de que es más seguro confiar en un libro que en un amigo. Ya sabemos, la belleza no salvará al mundo.
Alberto Cisnero
RUSSO, Gabriel. Los muertos que no se pueden decir (y Vallese no aparece), Buenos Aires, CICCUS, 2020.
Una historia apasionante donde se mezcla la lucha, los ideales, la militancia, el amor, el exilio, la muerte, el miedo, la esperanza, en tiempos modernos y no muy lejanos.
Jamás imaginé que el secuestro y la desaparición de mi padre, un día podía ser inspiración de un escritor con sensibilidad e imaginación para colocar en un crisol tantos condimentos y poder recrear una historia tan interesante y con parte de nuestra historia de país y militancia.
“¡Gracias, Gabriel, por dedicar tu tiempo y expresar todos tus sentimientos en estas tres historias que nos identifica a todos los militantes!”.
Felipe Vallese (hijo)
URDINEZ, Micaela. Vientre balsa, Bella Vista, Enero, 2026.
¿Cómo respira un amor cuando debe aprender a decir su nombre bajo el agua?
Vientre balsa se hunde en esa pregunta y vuelve a la superficie con los pulmones llenos de sal. Dos mujeres convierten el escondite en tierra fértil: hacen de la sombra una habitación, de la culpa una brasa, del miedo una lengua nueva. Pero esta obra no se agota en la disidencia: abre la herida común de toda entrega que, antes de ser balsa, tuvo que atravesar sus propios naufragios.
Micaela Urdinez no cuenta esta travesía: la hace latir. La escritura avanza en cuatro mareas: clandestinidad, distancia, verdad y familia; en cada una cae una piel para que aparezca otra. El poema no busca cauce fijo: se astilla, se derrama en prosa y hace de la ruptura una cadencia. La autora despliega una arquitectura anfibia: un refugio que no promete suelo, apenas la intensidad de aquello que tiembla, muerde y arde. Su voz poética es voraz y vulnerable; no persigue una belleza domesticada, la empuja hacia un umbral donde la ternura, animal herido, se inclina a lamer su sangre.
En su cartografía literaria, Vientre balsa dialoga con el erotismo indócil de Cristina Peri Rossi, con la política de las identidades de Paul B. Preciado, con los parentescos reinventados de Camila Sosa Villada y las escrituras contemporáneas que hacen de la intimidad una zona de disputa. Pero este libro no viene a levantar una bandera: desajusta la brújula oxidada que insiste en ordenar los cuerpos. Enturbia una pecera antigua: empuja contra el vidrio y hace crujir la pareja como propiedad, la familia reducida a cardumen obediente, la maternidad vuelta frontera, el deseo condenado al pecado y el calor convertido en moneda de cambio.
Hay amores que no entran por la puerta: rompen la pared, inundan la casa, dejan peces brillando en las habitaciones que aprendieron a vivir a oscuras. Vientre balsa nace, precisamente, de ese oleaje. Quien se asome sentirá la marea treparle por los tobillos. Entonces, tendrá que elegir: continuar defendiendo la costa o aferrarse, por fin, a la verdad que el fondo no supo ahogar.
Basta
Acá estamos,
de nuevo,
olfateándonos a tientas.
Cansada yo de tanto fantasma hueco.
Harta vos de hundirte en mis arenas movedizas.
Basta de fobias paganas.
Basta de escaparle a tu hechizo de seda.
Vos y yo.
No hay vueltas.
No hay otra piel, otros ojos, otra boca.
Tus uñas se hincan
en mi carne oscura
y ponen su firma.
Micaela Urdinez
Tres libros con descarga gratuita
COLELLA, Valeria / GÓMEZ BELART, Nuria. Perdidos en el laberinto de las palabras: discurso, gramática y la construcción de la oscuridad, Buenos Aires, CAL – Correctología y Asesoramiento Lingüístico, 2025.
Perdidos en el laberinto de las palabras propone leer los textos administrativos como sistemas de organización verbal donde cada forma gramatical —y, en especial, cada forma verbal— tiene consecuencias discursivas, políticas y jurídicas. En lugar de atacar síntomas aislados, este enfoque busca comprender la arquitectura completa del discurso institucional: sus pasajes, sus bifurcaciones, sus zonas de sombra y sus umbrales de sentido. No se trata de simplificar el laberinto, sino de recorrerlo con otro mapa, uno que permita reconocer sus patrones, detectar sus puntos ciegos y abrir salidas allí donde todo parece clausurado.
A lo largo de sus capítulos, se analizan fenómenos recurrentes en la escritura administrativa: la despersonalización sintáctica y pragmática, el uso de formas pasivas, causativas o modales que alteran la fuerza del mandato, la omisión del agente o la dispersión de la responsabilidad en la trama oracional. También se abordan los efectos de estas elecciones sobre la accesibilidad, la comprensión y la ejecutabilidad del texto. Desde las estructuras oracionales hasta la macroorganización del contenido, cada elemento se considera en función de su impacto institucional.
Este libro está pensado para quienes escriben, corrigen, gestionan o diseñan comunicación pública. La mirada que propone puede aplicarse a expedientes, resoluciones, juras, escrituras, contratos, actas, formularios y también a cualquier texto en el que el Estado deba decir algo que afecte la vida de las personas. Salir del laberinto, en este caso, implica transformar su trazado. Comprender su estructura es el primer paso para reescribirlo de forma más habitable, más justa y más clara. Porque escribir con claridad no es apenas una estrategia retórica: es una forma concreta de cuidar, de asumir y de responder.
https://cal.com.ar/perdidos-en-el-laberinto-de-las-palabras/
MASSARI, Romina / PEÑA, Fernando / VALLINIA, Carlos. Escuela de cine. Universidad Nacional de La Plata: creación, rescate y memoria, La Plata, Universidad Nacional de La Plata, 2006.
Debemos dedicar este libro a los trabajadores no docentes de la Facultad de Bellas Artes (nuestra antigua Escuela Superior) por haber sido los que preservaron con inteligencia y paciencia, en los sótanos de la institución, los armarios metálicos que contenían las producciones fílmicas de los alumnos de la antigua carrera de cinematografía, junto con copias de obras de maestros con las que nutriamos nuestro aprendizaje.
Porque nos indicaron su existencia con humildad al momento de nuestro retorno.
A Ángela Nigri de Saenz, Pupa. Por haber conservado la valiosa documentación que permitió reconstruir los procesos pedagógicos y ser el alma viva de la historia de la primera carrera de cinematografía de América Latina.
A Cándido Moneo Sanz por fundarla. A Rolando Fustiñana por dirigirla y sistematizarla. A Jorge Blarduni por impulsar la creación en todas sus formas y asimilar en su propio cuerpo las contradicciones políticas de la época.
A todos los que lucharon por reabrirla en el seno mismo de la época genocida y bárbara y persistieron hasta la consumación del derecho a su aparición.
Hoy, el Departamento de Comunicación Audiovisual, que lleva el nombre de nuestro hermano cultural, Ricardo Ángel Moretti, es dirigido por el Dr. Eduardo Russo, que junto con el Arq. Marcelino López llevan adelante un Proyecto denominado Investigación del patrimonio fílmico del Departamento de Cinematografía de la Facultad de Bellas Artes. Período 1956-1976, tiene como objetivo instalar un ámbito propicio para la guarda, el mantenimiento y el uso académico, científico y esencialmente pedagógico de la historia del imaginario artístico audiovisual, de ayer y de hoy. Para que ninguna imagen vuelva a sufrir la ignominia del ocultamiento, la censura y el olvido.
Y finalmente, a los estudiantes de cinematografía, artes y comunicación audiovisual que son en su esencia el lenguaje del porvenir.
MURCIEGO, Leandro (Comp.). Memoreando, la antología poética por los 50 años del Golpe de Estado, Buenos Aires, 2026.
Ya está disponible Memoreando, la antología poética de acceso libre y gratuito que forma parte del programa Memoreando. Este trabajo, que reúne cerca de 150 textos, pertenecientes a unas y unos 60 poetas —muchas de las mejores voces de nuestro presente poético—, intenta convertirse en una suerte de registro de época a cincuenta años del Golpe de Estado que sufrió la Argentina y que dejó un saldo de 30.400 desaparecidos.
El Archivo Vivo Digital (algo similar a un ebook) cuenta con textos de: Leopoldo Teuco Castilla, Jorge Boccanera, María Teresa Andruetto, Reynaldo Sietecase, Carlos Skliar, Adolfo Marino «Bebe» Ponti, Hugo Rivella, Carlos J. Aldazábal, Verónica Parodi, Julian Axat, Juano Villafañe, Patricia Diaz Biallet, Natalia Bericat, Matías de Rioja, Ariel Prat, Ricardo Rojas Ayrala, Marta Miranda, Tina Elorriaga, Leandro Calle, Carlos Salinas, Claudio Suárez, Marcela Rosales, Carlos Carbone, Norberto Barleand, Luis Benítez, Silvia Crespo, Estela Zanlungo, Daniel Quintero, Gustavo Tisocco, Marina Cavalletti, Gabriel Torres, Margarita Drago, Hernán Casabella, Andréa López, Osvaldo Rassetto, Vladimir Jantus Catelli, Carolina Bregy Ferrero, Carina Cigarrán, Osvaldo Ortemberg, Eliana Cossy, Nicolás Antonioli, Lidia Braco, Claudia Anchil, Daniel Arias, Jotaele Andrade, Ohuanta Salazar, Nicolás Aused, Guido Guidi, Claudio D’Apice, Elena Eyheremendy, Mónica Glomba, Ricardo Di Mario, Mirta Venezia, Pamela Pierlorenzi, Alejandra Boehden, Nahuel Arrieta y Leandro Murciego.
La antología —que cuenta con el aval del Centro PEN Argentina— y con epílogo de la escritora Nora Strejilevich se presenta como una herramienta vital para poder volver a poner sobre la mesa «social» y de la mano del arte temas tales como la construcción de la memoria, la identidad, la idea de comunidad, de derechos, de libertad y del rol del Estado.
Conmoción
“Como quien tiene un cuerpo para perder, y lo sabe”
Daniel Freidemberg
Sí /la poesía debe conmover
debe cerrar olvidos y abrir
espacios de veredas y luces
luces nocturnas y del día cálidas luces
como ese tiempo en que todo nos conmovía
vivíamos de conmoción en conmoción
arriba de la tierra reíamos
soñábamos a la par del trabajo
y no había miserias más que del otro lado del hastío
porque abajo de la tierra sembramos libros
folletos y carteles que anunciaban la libertad
por eso ahora nos toca cavar
buscarnos en todo aquello
y sí maestro
la poesía debe conmover.
Ricardo Di Mario
https://apalabrarte.com.ar/memoreando/
Patricia Díaz Bialet es poeta e investigadora. Miembro del Jurado de los Premios Teatro del Mundo. Vive en Balvanera, Comuna 3, CABA.























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