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Juan Bautista Duizeide, Sobre un cuerpo ausente (La Flor Azul)

Críticas del criticado (cuarta entrega)

El primer libro que leí de J. B. Duizeide fue la novela Lejos del mar, este es el segundo volumen que leo de este autor y es también una novela. Lejos del mar tiene como protagonista al poeta gauchesco Hilario Ascasubi y el texto tiene un trabajo con el lenguaje, por momentos realmente poético, muy interesante y poco común en estos tiempos, lo cual me llamó mucho la atención sobre este escritor. Duizeide publicó libros de cuentos, de crónicas, de ensayos y novelas. Colaboró con notas, crónicas y cuentos en importantes diarios y revistas, como Sudestada, Página 12, Clarín y La Nación. Sobre un cuerpo ausente fue editado por La Flor Azul en julio de 2025.

Es una novela compleja, fragmentaria y que pide una profunda concentración lectora. Además, es una novela circular: su primer y último capítulos empiezan con frases casi idénticas: “En un susurro de luz, se retiró la espuma” y “En un susurro de luz se retiró la espuma”. Los dos párrafos, inicial y final, poseen el mismo estilo y el mismo narrador-protagonista, el Toti, quien habla de su mamá.

La escritura es fragmentaria y tiene tres voces narrativas. La primera es la de uno de los protagonistas, el Toti, que narra solamente en el primer y último capítulos. La segunda es su mamá, que firma E.B. las cartas escribe a su amante, la Colo, quien trabaja en el mundo del cine nacional y a quien le cuenta, entre otras cosas, las infidelidades de su marido, Georgie Zedouin, las cuales no le importan demasiado, y sus relaciones con su amante almirante de la Armada Naval Argentina, que comienzan en un viaje a París. El tercero es un narrador en tercera persona que cuenta las peripecias del joven Toti Zedouin estudiando en la Marina junto a sus compañeros.

El contexto es la última dictadura cívico-militar en la Argentina y su culminación en la Guerra de Malvinas, que también cubre los últimos capítulos de la novela. Otro rasgo de la novela es la fuerte carga erótica que destilan las cartas que la mamá de Toti escribe a su amante mujer, en una de las cuales parafrasea el Cantar de los cantares y, en otras, refiere sus relaciones sexuales con el almirante, que finalizan cuando este delira sobre la Guerra de Malvinas y le pide a ella que le meta el pico de la botella de whisky en el culo. La música está muy presente, asimismo, en la novela, el tango y música clásica en las cartas de la mamá y el rock (Led Zeppelin, Genesis, Yes, The Police, etc.) en las narraciones de los cadetes de la Marina.

Duizeide utiliza el recurso de la literatura dentro de la literatura y las marcas de intertextualidad forman un inmenso diálogo con otras/os escritoras/es: el Toti narrador cuenta que su mamá era una lectora febril y nombra la novela Piel de zapa de Balzac; parafrasea un verso de Góngora: “pasos son palabras, peregrinos” (la Soledad Primera dice: “Pasos de un peregrino son, errante…”); versos de un poema de Alfonsina Storni; las últimas palabras de Hamlet antes de morir: “Y el resto es silencio”; parafrasea las palabras de la Carta del vidente de Rimbaud: “Por eso, yo es otro”; en una carta le dice a su amante que le dejó el libro de cuentos El país del humo de Sara Gallardo; “Nadie nada nunca”, el título de la novela de Juan José Saer aparece dos veces durante la novela, la segunda cuando el Toti hace referencia a los crímenes de la dictadura: “¿Vi a esas personas atadas en el Hospital Naval y no me animé a contar a nadie nada nunca?”; “este silencio rojo”; parafrasea el comienzo de Adán Buenosayres: “llevando a pulso un ataúd de modesta factura (cuatro tablitas frágiles) cuya levedad es tanta, que en su interior parecen llevar no la vencida carne de un hombre muerto, sino la materia sutil de un poema”; “El viento que del agua torva alza látigos de espuma”; “…la noche se nimba de una claridad líquida…”; “Los ojos eran dos pozos con peces muertos”;

Es, igualmente, destacable el modo poético en que narra sucesos dispersos de la Guerra de Malvinas.

Las siguientes frases, tomados de diferentes capítulos de la novela, me parecen muy poéticas y excelentemente escritas: “Corro. A través del archipiélago de mis inconsecuencias”, “Tu rígido temblor de máquina desahuciada”, “Lejos del mar, el llanto es la espuma de mis días”, “El viento es tiempo desgarrado. Agua contra agua el mundo. Cielo contra cielo. Sin un solo refugio para el silencio” y “La saliva: espuma de las palabras”.


Santiago Julián Alonso es artista plástico, escritor, dramaturgo, licenciado en Letras (UBA), periodista e investigador en el Centro Cultural de la Cooperación. Vive en Villa Ciudad Parque, Córdoba.

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