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Sobre la Cancelación y la Interculturalidad. Primera Bienal de Arte Indígena

Del 11 de febrero al 12 de abril se realizará la Primera Bienal de Arte Indígena, organizada por Redes Solidarias y Cecilia Cavanagh, directora del Pabellón de las Artes de la Universidad Católica Argentina (UCA), con el apoyo del Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires, las Embajadas de Chile, Brasil, Perú y Paraguay y las Fundaciones y Entes provinciales de Salta y Chaco.

Entre los distintos objetivos, los/las organizadores/ras se proponen “dar visibilidad y reconocimiento a los/las artistas indígenas y a sus voces para que sean escuchadas y valoradas en un espacio único, apreciar la cosmovisión, la espiritualidad y la historia de sus comunidades”.

Participan 46 artistas indígenas del Chaco, Formosa, Salta, Jujuy y Tucumán y de países como Perú, Paraguay, Brasil y Chile. Cerámicas, pinturas, maderas, textiles y artes visuales invitan a la reflexión sobre la importancia de las culturas indígenas en un contexto marcado por la discriminación y las desigualdades económicas.

Con respecto a los lugares destinados para la exhibición, en la última semana de enero (23/1) las/os organizadoras/es recibieron una notificación cancelando de manera imprevista una parte del circuito que se llevaría a cabo en el Palacio Libertad. Este espacio estaba destinado a la muestra Desde el Corazón del Gran Chaco. Arte y Cultura de la Región, de la comunidad wichís.

Cambio en la programación de la Dirección del Palacio Libertad” le dijeron a Mercedes Avellaneda de Boca, investigadora y antropóloga, que trabajaba desde hace 6 meses y en forma conjunta para el montaje de la muestra. Esta decisión fue interpretada por el Comité organizador como un acto de censura y ensañamiento contra las/os artistas indígenas. La idea de dar de baja la muestra por parte de las autoridades del Palacio Libertad no permeó en los mentores de la Bienal, ya que pudieron incorporar a la Galería Vitrol (Tte. Gral. Juan D. Perón 1253, CABA), en el barrio de San Nicolás, como parte del circuito; aunque hay piezas que, por su gran tamaño, no podrán ser mostradas.

La Bienal tiene dos grandes ejes. Por un lado la muestra Tesoros del Gran Chaco, que se presentó en el Museo José Hernández y que reunió parte del arte ancestral y contemporáneo de los pueblos originarios. El legado artístico de esta comunidad tomó fuerza cuando hace años el pintor Jorge Marino enseñó técnicas a Tatiana Prado, una mujer chaqueña que a través de la creación de talleres posibilita una fuente de ingresos a integrantes de esta comunidad. Algunos/as de ellos/as estarán en la Bienal. Se verán, también, varios trabajos de gran riqueza visual realizados sobre fibrofácil y manufacturados por wichís, que trascienden la función estética y constituyen un testimonio vivo de tradiciones y desafíos contemporáneos.

Otro de los puntos importantes corresponde a los/as artistas provenientes del proyecto Arte Siwok, impulsado por la Fundación homónima, que promueve la agricultura familiar wichís y la difusión de la cultura desde hace más de 40 años.

Dorita Fernández, artista de Tartagal, estará presente para mostrar cómo trabaja el chaguar sobre marcos de madera para componer distintas figuras. Para la Bienal preparó un cuadro sobre Güemes y otro con un mapa de Salta, lleno de bichitos de madera que despiertan gran curiosidad.

En tiempos donde la violencia contenida en los discursos políticos dejó de enmascararse y sale a la luz, cuando ya no se la disimula y se manifiesta en todas sus formas, se corre el riesgo de naturalizarla y contribuir a la degradación y rotura del tejido social. Millones de seguidoras/es en nombre de “dar la nueva batalla cultural” replican los mensajes de odio fomentando la violencia y la supremacía de unas/os sobre otras/os. La manipulación de la información, la confusión, el miedo, el fracaso como fantasma, el éxito personal medido en bienes, la inestabilidad laboral, la falta de trabajo, la degradación del Estado, el desprecio hacia el/la inmigrante, a la gente de color y a los/las no binarios/as son algunas de las variables hábilmente manipuladas para armar los discursos que las ultraderechas en general y el actual Gobierno en particular utilizan con la finalidad de doblegar cualquier idea de construir un mediano plazo más esperanzador e inclusivo.

La intención de esta nota no es catártica, no es agarrarse la cabeza, encogerse de hombros, decir estamos rotos y tratar de seguir como podamos. Tal vez, el “estar roto” es un punto de partida para reconocer este hecho de censura, de cancelación, como “síntoma social” para descubrir y desmantelar los mecanismos visibles e invisibles del actual discurso político que provocan odio y confrontación ¿Es ésta la sociedad en la que queremos vivir?

No es momento de sacar los pies del plato.

Las Artes, la palabra, el respeto y el encuentro cara a cara son recursos que resguardan la Salud Mental; son valores a cultivar. 


Silvia Dasso es docente, Lic. en Sociología (UBA), Master en Gestión de Instituciones Educativas, Universidad de San Andrés (Udesa). Fundadora y directora del Colegio Bilingüe Jardín-Primaria-Secundaria en CABA. Consultora y selectora de personal en el ámbito educativo. Escritora y artista plástica. Vive en Palermo, Comuna 14, CABA.

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