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Cuarentena teatral independiente (Primera entrega)

Proyecto de revista cultural Con Fervor para democratizar contenido teatral registrado audiovisualmente con todes les ciudadanxs.

R y J, una versión de Romeo y Julieta, de William Shakespeare, estrenada en 2015 en el teatro Abasto Social Club. Luego de casi dos años de ensayo, fue una producción independiente y autogestiva que estuvo tres temporadas en cartelera.

Breve biografía del director:

Juan Prada nació en Bogotá (Colombia), es licenciado en Actuación, por la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Actualmente, cursa la maestría en Dramaturgia, en la misma universidad. Se formó como director escénico con Cristian Drut. Ha dirigido, entre otras, las siguientes obras de su autoría: Un oso en el río fin del mundo (2013); Escenas para un desmontaje amoroso (2015); RyJ, versión libre de Romeo y Julieta (2015). Asimismo, ha participado, como actor, de varios proyectos. Produce con su compañía teatral La Buena Compañía. 

Síntesis argumental de la obra:

“En la paz enlutada de este día, el doloroso sol no se levanta. Salgamos de este sitio para hablar de estos amargos acontecimientos. De lo que del rencor participaron, unos tendrán perdón y, otros, castigo. Jamás se oyó una historia tan doliente como esta de Julieta y su Romeo”. Ocho actores se preguntan: “la noche, cómplice de dos amantes, ¿afiebra la pasión adolescente inmortalizando el amor? Y si trae consigo la destrucción de los amantes, ¿ha dado origen al amor duradero?”. En el recorrido de cinco actos, unos mueren, todos lloran y nadie aprende nada del amor.

Ficha artístico-técnica:

Elenco: Nicolás Barsoff , Roberta Blázquez Caló, Mariano Kevorkian, Sergio Mayorquín, Andrés Rasdolsky, Agustina Rodríguez Eyras, Paula Uccelli y Frida Jazmín Vigliecca

Diseño de luces: Fernando Chacoma

Escenografía y Vestuario: Agustina Filipini

Asistencia de escenografía y vestuario: Camila Alio y Paula Pazos

Realización de escenografía: Víctor Salvatore

Composición musical: Baltazar Oliver

Entrenamiento corporal: Andrés Molina

Fotografía: Manuela González Mendiondo

Asistencia de dirección: Carolina Wolf

Producción ejecutiva: Lucía Asurey

Producción: La Buena Compañía

Texto y dirección: Juan Prada

Juan Prada. Foto: Julieta Álvarez.

Entrevistamos al director de la obra RyJ, Juan Prada.

F: ¿Cómo iniciaste la idea de hacer esta obra?

P: La idea fundacional parte de hacer un Shakespeare con los modos de producción e investigación que suele tener, como espacio, el teatro independiente. Partir de un material específico textual, universal y consagrado para poder faltarle el respeto y atraer preguntas sobre lo teatral. La finalidad no era, en sí, hacer una versión de la obra, pero, el proceso de búsqueda nos coptó y el reto, también, fue montarla a nuestra manera. En cuanto a Romeo y Julieta, es una historia que todos conocemos y, eso, nos permite abrirla y jugar con sus representaciones. Una obra que empieza como comedia y deviene en tragedia tiene muchas posibilidades, lo cual nos encajaba, como grupo joven que éramos.

F: ¿Cómo fue el proceso creativo de escritura, ensayos y montaje?

P: En principio, presenté a los actores dos actos reescritos con una dinámica sugerida de intercambio de personajes y una edición, entre las distintas traducciones conocidas. Los ensayos eran planeados y trazados a lo largo de los primeros seis meses de búsqueda. No fuimos al texto inicialmente. Ejercitamos para construir un lenguaje grupal e identificar una singularidad individual. Empezamos con crear una serenata ficticia, dos cortometrajes truchos sobre el desencuentro amoroso y un recorrido de posibles personajes secundarios de la obra. Secuencias de movimientos rítmicos y espaciales. Después, fuimos sumando recursos sonoros, objetos, vestuarios y elementos varios. La repetición y el robar el gesto del otro empezó a crear dinámicas y, esto, llevó a pequeños recorridos. Ahí, repartimos algunos textos. Pedimos que todos se aprendieran la escena de la Alondra, porque la queríamos escuchar en simultáneo. Abrimos, abrimos y abrimos. Un día, planteamos que nunca terminara el ensayo y nos fuéramos sin cortar a casa. Otro día, quisimos mandar una carta a Verona, a la correspondencia turística de las Julietas (que responden cartas de desamor). Otro día, decidimos colocarle una cámara Gopro a alguien, en la cabeza, e irla pasando, de cuerpo en cuerpo, grabando la pasada. Un día, dijimos: hagamos una parte en italiano y cantamos una canción de Elvis y bailamos un vallenato en la fiesta de los Capuleto. Y, así, fue depurando lo que, después, muy meticulosamente, fue RyJ.

Todo era festejo. Y apareció la tragedia. Una vez, vimos la muerte de Mercucio. Ahí, decidimos que teníamos que entrarle con todo y el equipo técnico-artístico se sumó para brindarle todo el color y la estructura que hacía falta, fue una combinación hermosa. Se nos salía de las manos y, así, poco a poco, llegamos, después de año y medio de trabajo, a estrenar.

F: ¿Cuál fue la repercusión del público?

P: Como decía anteriormente, la obra era más grande de lo que creíamos. Todo el trabajo fue inmenso y no éramos muy conscientes. Empezamos llenando. Hicimos doble función y la obra duraba 2 horas. Estábamos todo el domingo en el teatro. Así, se fue el primer año. Al segundo, acortamos un poco y seguimos ensayando. Tuvimos la mejor temporada, todo el año sin cortar. El tercer año, fue el momento de los reemplazos, dos de los actores fueron convocados a actuar en el Cervantes. Nosotros cumplíamos sesenta funciones y ya era difícil llenar.

El público se vinculaba con la obra, nos escribían y recomendaban en las redes y en el boca a boca. Hubo personas que no conocíamos que iban tres o cuatro veces a verla. La percepción del clásico era bien recibida, se apreciaba el riesgo y el trabajo. Tuvimos devoluciones muy generosas, que nos hacían seguir preguntándonos cosas. Tuvimos, también, momentos complejos que vienen de la terquedad y la necesidad. Como hacer funciones en verano con mucho calor en la sala o querer hacerla bajo cualquier circunstancia. A veces, deberíamos haber parado para mirar con distancia y ver qué le convenía a la obra y al grupo. Todo fue parte del aprendizaje. Pero, nosotros queríamos seguir haciéndola.

Foto: Julieta Álvarez.

F: ¿Qué te dejó esta obra?

P: Cada obra, en lo personal, habla del momento que se atraviesa, directa o metafóricamente. Ahora, por ejemplo, estamos ensayando Karma, de Juan Pablo Castro. Obra que habla de algo que salta un cuerpo a otro. Es para reírse y llorar. Plantea un devenir de la humanidad, esperemos, un cambio de paradigma.

Lo que pasó con RyJ fue lo que afirmó nuestra búsqueda grupal y nuestra forma de trabajo. Dejó plasmado que, todo proceso creativo, debe ser sostenido por todas sus partes, debe situarse en una exploración y debe buscar interrogantes. No tiene sentido tener las cosas claras y ser el capo, no tiene sentido hacer nada si ya sabés cómo y porqué, es aburrido y solitario. El teatro es una celebración, es un privilegio y, eso, lo hace sagrado. No seamos giles, que es nuestro lugar de resistencia.

F: Antes de la cuarentena, ¿estabas ensayando, escribiendo, actuando o dirigiendo otra obra?

P: Con la Buena Compañía, encaramos dos proyectos este año. Uno, que resulta de una co-producción con el Espacio Sísmico, se llama Karma, fue escrita por Juan Pablo Castro y co-dirigida por Frida Jazmín Vigliecca y yo. La otra, es: Me olvidé que estaba esperando. Una obra que nace de una convocatoria para graduados de Dramáticas de la UNA, llamada +Producción, que escribí y dirijo. También, para más adelante, fui convocado por Leo Espíndola para dirigir y adaptar Orégano, de Sergio Lobo. Y, para no volverme loco y contrarrestar, estoy actuando (estaba, ya volveremos) en Migrantes, de Gabriel Fernández Chapo, dirigida por Greta Risa y compartida con el gran elenco Latinoamericano, en el Espacio Callejón.

Compartí el link de la obra:

https://www.youtube.com/watch?v=1qoJxVleHTo&t=34s

Compartí, si querés, algún video de proceso de ensayos o backstage:

https://www.youtube.com/watch?v=TjZ7DG0Axg0

Link personal de Juan Prada: http://www.juan-prada.com/new-gallery

También, podés seguirlo en Instagram: @juancprada

Instagram de la Compañía: @labuena.cia

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