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El cine que mira al presente: MUBI Fest Buenos Aires define su programación

La relación entre las plataformas de streaming y las salas de cine tradicionales suele plantearse en términos de tensión o disputa. Sin embargo, ciertas dinámicas de exhibición proponen lo contrario: el espacio físico como una extensión necesaria de la pantalla hogareña. Bajo esa premisa se articula la cuarta edición del MUBI Fest Buenos Aires, que se desarrollará entre el 22 y el 25 de octubre. Con una propuesta descentralizada, el evento dividirá sus actividades entre el complejo Cinépolis Houssay y el espacio cultural U.House, combinando proyecciones comerciales, muestras editoriales y actividades formativas.

El corazón de la grilla cinematográfica se concentrará en las cuatro salas de Cinépolis Houssay. La selección evita la acumulación retrospectiva y prefiere enfocarse en un panorama de la autoría contemporánea global. El punto de partida formal será la proyección de Minotauro, el largometraje más reciente del realizador ruso Andrey Zvyagintsev. Tras obtener el Grand Prix en el Festival de Cannes, el film tendrá aquí su estreno en territorio argentino. El cine de Zvyagintsev se ha caracterizado históricamente por una observación rigurosa de las instituciones y las crisis morales; esta apertura funciona como una declaración de intenciones sobre la línea estética que busca trazar el festival.

La programación no se limita a las firmas consagradas de la última década. El diseño de las jornadas propone un cruce generacional donde conviven óperas primas, producciones independientes de presupuesto acotado y las últimas producciones de directores con un recorrido extenso en el circuito internacional. Los títulos que llegan precedidos por su recorrido en el Festival de Cannes configuran una parte central de esta entrega. Es el caso de Adolescencia, Sexo y Muerte en Campamento Miasma, el slasher surrealista dirigido por Jane Schoenbrun que se alzó con la Queer Palm o de la ambiciosa producción surcoreana Hope: El Primer Impacto, firmada por Na Hong-jin. A estas propuestas se suman Su Propio Infierno, del realizador danés Nicolas Winding Refn, y Tierra de mi Padre, el largometraje de Paweł Pawlikowski que obtuvo el galardón a Mejor Director en el certamen francés. Este último título, genera expectativas tempranas en el circuito de premios de la Academia, impulsado en parte por el trabajo interpretativo de su protagonista, Sandra Hüller.

La mirada sobre los directores contemporáneos se complementa con una serie de premieres que perfilan las postulaciones para la categoría de mejor película internacional. Entre estas novedades se destaca Cobarde, el nuevo largometraje de Lukas Dhont que representa a Bélgica y que obtuvo el reconocimiento actoral en Cannes para sus protagonistas, Emmanuel Macchia y Valentin Campagne. Chile estará representado por El Deshielo, el segundo largometraje de Manuela Martelli. Asimismo, la grilla incorpora propuestas de naturaleza diversa como Making Marie Antoinette, el documental de Eleanor Coppola que revisita el detrás de escena de la obra de Sofia Coppola a dos décadas de su realización, y Sheep in the Box, lo más reciente del japonés Hirokazu Koreeda.

La grilla de largometrajes se expande hacia los márgenes del cine independiente norteamericano y latinoamericano. En ese bloque se inscribe Erupcja, un ejercicio lúdico de Pete Ohs, que cuenta con el protagonismo de la cantante Charli XCX, y The Chronology of Water, la ópera prima de la actriz Kristen Stewart en el rol de realizadora. La producción regional encuentra su lugar a través de La Misteriosa Mirada del Flamenco, del cineasta chileno Diego Céspedes, y Moscas, la nueva película del mexicano Fernando Eimbcke. El panorama se completa con la proyección de PULP: ¿Qué harías por una canción más?, un registro documental a cargo de Garth Jennings que indaga en la identidad de la banda británica.

El componente retrospectivo y de revisión histórica del festival recupera obras clave del cine de género y de autor que han sido restauradas recientemente. Los asistentes tendrán la oportunidad de revisar en proyecciones con definición 4K clásicos de la ciencia ficción y el horror corporal de los años ochenta como Videodrome, de David Cronenberg, y The Thing, de John Carpenter. La memoria cinematográfica europea estará representada por Voilà Varda, un recorrido documental en torno a la figura y el legado de Agnès Varda. El cine nacional reserva su espacio a través de tres pilares de su historia: La Casa del Ángel, obra fundamental de Leopoldo Torre Nilsson; La niña santa, de Lucrecia Martel; y un programa doble dedicado a revisar la producción del director Adolfo Aristarain.

En paralelo a las salas de exhibición, el festival traslada parte de su dinámica a U.House, ubicado en el barrio de Villa Crespo. Este nodo funcionará como un territorio interdisciplinario con acceso libre y gratuito. La propuesta de este espacio busca desmontar la solemnidad que a veces rodea al consumo de cine de autor, integrando la proyección con otras manifestaciones artísticas locales. Habrá instalaciones inmersivas que exploran los límites del formato digital, sets musicales en vivo y mesas de discusión pública que contarán con la participación de realizadores, críticos y referentes de la gestión cultural de la región.

Un punto singular de esta sede es la incorporación de MUBI Library, un sector dedicado exclusivamente al material impreso y editorial de la plataforma. Los asistentes podrán acceder a los diferentes números de la revista Notebook, una publicación que se sostiene como uno de los pocos bastiones de la crítica en papel a nivel internacional. Esta sección subraya una faceta clave del proyecto: la idea de que el cine no concluye cuando se apaga el proyector, sino que continúa en el análisis, la lectura y el debate posterior.

MUBI Fest Buenos Aires se perfila, de este modo, no como un evento de competencia o alfombras rojas, sino como una muestra curada que intenta tomar el pulso del cine contemporáneo durante cuatro días intensos. La convivencia entre el rigor formal de los títulos seleccionados y la gratuidad de sus actividades paralelas parece ser el equilibrio elegido para convocar tanto a los espectadores frecuentes de la plataforma como a un público más amplio que busca recuperar la experiencia colectiva de la sala oscura. Las entradas para este bloque de funciones en Cinépolis Houssay se gestionarán de manera digital a través del sitio web oficial del evento.


Ezequiel Obregón es Profesor en Letras por la UBA y periodista cultural. Es estudiante de la Carrera de Artes Audiovisuales, con orientación en Realización (UNLP). Asimismo, integra el Área en Investigación de Ciencias del Arte del Centro Cultural de la Cooperación. Es votante de los Golden Globes y del Premio Teatro del Mundo (UBA) e integra la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina. Vive en San José, Temperley, provincia de Buenos Aires.

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