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Volver a Contursi
A días de presentar Catunga orquestado. Solo Contursi, junto al Sexteto de Hernán Reinaudo (viernes 17 de abril en Sánchez de Bustamante 772, El Abasto, CABA), Walter Romero dialogó con Con Fervor.
Desde hace años, Walter Romero parece haber encontrado el equilibrio perfecto entre sus actividades académicas (es investigador y, como docente, tiene a su cargo la Cátedra de Literatura Francesa en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA) y la música, especialmente el tango. Entre las letras y la ratificación de que es una criatura de la noche, este verdadero performer -reconocido por el Ministerio de Educación Nacional de Francia con las Palmas Académicas en el rango de Chevalier, hace dos años- se encuentra en gira, ese estado de gracia para los artistas. En esta oportunidad, la cita es con letras de José María Contursi, Catunga, junto a Patricia Malanca.
Con Fervor: ¿En qué variables, cruces, estilos, se cifra la materia contursiana? ¿Qué nos dicen sus letras sobre nuestro presente?
Walter Romero: La materia contursiana, para decirlo de alguna manera, tiene que ver con un tratamiento de la poesía muy noble, muy sencillo. Pero esa sencillez esconde una gran complejidad poética, que no es la complejidad, acaso, también, de los grandes maestros, porque no sé por qué a Contursi lo pone en otra escala, en otro escalafón, estoy pensando de Cátulo Castillo o de Homero Manzi. Estaría en otro orden. No sé por qué hay orden de prelación entre los poetas, pero esa materia contursiana es de alguien que ha llegado, me parece, a la sensibilidad popular con una gran sencillez y además con el acompañamiento extraordinario de las más grandes plumas tangueras. Más que plumas, batutas tangueras. Esa es una realidad. Y después, bueno, toda la impronta lírico-amorosa, toda la cosa de los grandes tangos de amor. Contursi será recordado por ser el autor de los grandes tangos de amor.
CF: La pregunta anterior me lleva a pensar en la permanencia de la poética de Contursi. Ahora bien, ¿qué me podrías decir sobre la tradición en la que se inscribió para proyectar sus propios imaginarios? ¿Hay un antes y un después de Contursi?
WR: No sé si puedo poner la obra de José María Contursi como antes y después de un meridiano. Lo que sí hay que decir y decimos siempre es que Contursi es el hijo de Pascual Contursi, que ese sí es el padre del tango. Porque es el autor de Mi noche triste, que es un antes y un después realmente en la historia del tango. Con lo cual, hay una prosapia ahí muy innegable. Padre e hijo dedicados a las letras de tango y cada uno con su impronta, cada uno con su sensibilidad, con su estro, ¿no? Como se decía antes, el estro de los poetas, ¿no? El imaginario, el mundo sensible, todo eso que Contursi aporta, algunos motivos siempre permanentes como los ojos, el cristal, la tarde gris, toda esa idea de un poco de mea culpa que hace el varón frente a haber dejado o desolado a la mujer y haberla tratado siempre, por lo menos en sus tangos, de una manera muy amena para lo que se espera de la violencia patriarcal tan negra. Creo que Contursi sí es un antes y después en torno a la forma en que cuenta el amor y el desamor y, por eso, también muchos de sus tangos han sido trasladados a otras músicas, a la balada, a la canción, al bolero en Centroamérica. Es impresionante las versiones que hay de sus tangos en Sombras nada más, por ejemplo. Conocido como bolero de tremenda productividad en los países del Caribe y de las Antillas. Me parece que Contursi es el apellido, tanto en Pascual como en José María, quienes arman ahí, en un díptico, en una suerte como de dispositivo tanguero, un antes y un después por esta idea de padre e hijo.

CF: Tenés un recorrido de recitales variado y variopinto. Y amplio, por cierto. Entonces, ¿por qué Contursi? ¿Qué te permitió encontrar este maestro en tu propia voz o qué te ayudó a potenciar al momento de entonar sus versos?
WR: La verdad que sí, que estoy en medio de muchos recitales solistas míos, más operaciones, digamos, de presentaciones del teatro de tango queer también. Evocaciones de Borges y el tango que vengo haciendo desde hace un tiempo, una señal de diversificación de mis múltiples intereses. Y Contursi estuvo ahí como un proyecto que salió hace dos años para revisitar a un gran artista. Yo ya lo había hecho en su momento con Manuel Romero y ahora lo hago con José María Contursi, junto con Patricia Malanca, que fue también la ideóloga de la historia.
Hace poco, conseguimos un muy buen subsidio de Mecenazgo que le da una carnadura a todo el proyecto, porque es con vestuario, con un sexteto, con la posibilidad de grabar un disco. También incorpora la idea de pensarlo literariamente, dado que yo también voy a estar dando conferencias, como hice el año pasado en la Academia Nacional del Tango y lo haré este año también. Y vamos a tener dos presentaciones muy grandes, además de la del próximo viernes 17 de abril en el CAF, tendremos otras el 2 y el 9 de octubre en La Carbonera.
La verdad es que me había pasado ya con Romero, como si uno leyera todo un autor todo junto, ¿viste? Como si se pudiera leer todas las novelas de un autor, todo junto, en una tarde, con esta idea de hacer una presentación sobre Manuel Romero, como hicimos en su momento. Y ahora sobre José María Contursi, donde aparecen todos sus tangos y la gente puede evaluar el talento letrístico de esta persona y a los grandes que lo han acompañado. Tiene letras musicalizadas por Troilo o por Mariano Mores. Bueno, ya eso es mucho decir. Y la verdad que las tiene, así que a mí me ha atravesado eso: volver a cantar los clásicos, que siempre es una cosa muy difícil de cantar. Es como que está cien mil veces hecho, pero hasta que vos no te apropias de él, hasta que no lo pasás por el cuerpo…
Salvo uno de los tangos, que es Como dos extraños, a los demás yo difícilmente los tenía en mi repertorio, debo decir. Así que, excepcionalmente, alguna vez había cantado también Sombras nada más, pero muy pocas veces. Así que la verdad que es un placer enorme para mí enfrentarme a este conjunto de temas. El show que hacemos, Catunga Orquestado, con los arreglos de Hernán Reinado, un sexteto, pareja de bailarines, artistas invitados, la señora Malanca y yo cantando, es todo como un compendio de hits de Contursi. La verdad que nunca, hasta donde pudimos rastrear, se había hecho una obra monográfica dedicada a este gran nombre del tango.
CF: ¿Cómo describirías esta asociación artística con Patricia Malanca?
WR: La verdad que decir los tangos de Contursi precisaba de una dupla tanguera, así que fue Malanca un poco la ideóloga de este show, que estuviéramos ahí, varón y mujer, pero cada uno con sus recorridos. Ella es de un lugar mucho más social. Desde sus tangos sociales, ella que canta más al tango contemporáneo, que le ha dedicado letras al tango. Y yo que vengo de un lugar un poco más de letrado y me parece más aportando al tango mis subjetividades, mi diferencia. A mí me ha servido mucho la dupla con ella. Ha sido muy interesante, muy productiva. Y ella me parece muy buena, no sólo en su rol de cantante y con la trayectoria que tiene, sino también como productora, como compañera de escena.
La verdad es que creo que hemos hecho una muy buena dupla y esperemos que continúe todo este año 2026 con este Contursi y, sobre todo, a instancias de la grabación pronta que se viene, donde el espectáculo va a quedar plasmado en una placa. Eso siempre es lo mejor, que quede una fotografía, que quede una instantánea de este ensamble nuestro a propósito de José María Contursi.
Ezequiel Obregón es docente en el área de Lengua y literatura y periodista cultural. Es estudiante de la Carrera de Artes Audiovisuales, con orientación en Realización (UNLP). Integra el Área en Investigación de Ciencias del Artes del Centro Cultural de la Cooperación. Vive en San José, Temperley, provincia de Buenos Aires.





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