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Se proyecta Campamento sol naciente en el Festival Horror en Banfield

El próximo domingo 4 de octubre a las 18hs., el Festival Horror en Banfield proyectará la disruptiva película bonaerense Campamento sol naciente.

 

El cine de terror hecho en la Argentina continúa ganando terreno en el circuito independiente a fuerza de creatividad, identidad local y una profunda pasión por los clásicos. En esta oportunidad, Jorge Croce -el realizador de Campamento sol naciente- comparte los pormenores de su formación, al mismo tiempo que analiza los desafíos prácticos de filmar con presupuestos acotados en el país. A través de una mirada crítica sobre las corrientes actuales, como el denominado «terror elevado» de Hollywood, el director defiende el regreso a la esencia provocadora del slasher, proponiendo un cruce irreverente entre la comedia negra y el suspenso que busca conectar directamente con el público en las salas. 

Con Fervor: ¿Cómo te formaste como realizador, cuáles son los trabajos que hiciste y por qué te interesa abordar el terror?

Jorge Croce: Estudié cine en CIEVYC, documental en el CFP-SICA y guión en Guionarte, pero creo que cuando más se aprende cine es haciendo cine. Trabajé en películas y series durante 2010, pero los últimos años me he dedicado a la cámara y edición en audiovisuales en general. De hecho, estoy estudiando una nueva Tecnicatura en Edición Audiovisual en la UNSO (San Isidro). A comienzos de año, echaron a los docentes fundadores y los reemplazaron (salvo excepciones) con cualquier cosa, así que no sé cuánto más duraré allí. Antes de Campamento sol naciente, hice un documental de comedia, Stand Up Villero, disponible en Cine.ar. Y muchos cortometrajes que funcionaron bien y han ganado premios, que pueden verse en YouTube Y también hay unas películas previas, pero no sé si valen la pena. Se consiguen googleando (risas).

La película nace de un grupo de amigos. Creo que más que el terror, nos interesó una comedia de terror, una comedia en el marco de un slasher (subgénero que nos encanta desde niños) y hacer algo más provocador que lo que viene siendo la comedia actualmente, muy preocupada en ser multitarget y “no ofender”. Claro que lo nuestro, como dije, es un proyecto entre amigos, así que no estamos corriendo el riesgo económico que puede correr una producción tradicional.

CF: El terror fue siempre muy popular y hoy muchos jóvenes se adentran en el universo de la realización pensando en hacer películas de ese género, ¿qué les recomendarías para que puedan ser innovadores en un universo muy transitado, que en muchos casos se reitera?

JC: Mi recomendación es siempre la misma, al margen del terror: ser fiel a nuestras ideas, nuestros intereses y no seguir modas. Se puede perder, pero al menos se pierde con las ideas propias y no con lo que “creíamos que podría haber funcionado”. Shakespeare lo dice mejor: “sé fiel a ti mismo, pues de ello se sigue, como el día a la noche, que no podrás ser falso con nadie”.

Hace unos días, en la entrevista que las chicas de La Monstrua Cinéfaga le hicieron a Pablo Parés, él dijo algo muy interesante sobre la producción local de films de género hoy: para hacerlas posibles, se filman con pocos actores, pocas locaciones y en 10 días. Se hacen, que es lo importante, pero terminan quedando “genéricas”, siendo unas más del montón. Del otro lado tenemos a Hollywood y las películas de alto presupuesto, así que siempre es difícil (risas), por eso hay que confiar en nuestras ideas y nunca bajar los brazos. Y si sale mal, la próxima será mejor. La mejor siempre es la próxima.

Jorge Croce.

CF: En el último tiempo, han surgido grandes directores, como Ari Aster, cuyos detractores señalan como alguien que hace películas de terror “muy artísticas”, pero que no dan tanto miedo ¿Cómo pensás este aspecto?

JC: Creo que estoy con los detractores (risas). Históricamente, el terror fue un género popular, juvenil y poco prestigioso, “plebeyo”, por así decirlo. Con Aster, Peele, Eggers y algunos más surgió el término del “terror elevado” (parodiado en la secuencia inicial de Scream 5), que busca hacer un terror prestigioso, que deje un “importante mensaje” y que gane premios, todo lo opuesto a lo que el terror era originalmente. Algunas son buenas películas, pero creo que antes de decir que son “de terror” son de autor; su mirada termina priorizada por sobre lo que caracteriza al género. Hace unos años, se estrenó De naturaleza violenta, un slasher narrado desde el punto de vista del asesino enmascarado, sin una fotografía, música o montaje propios del género. Es decir, despojan al terror de su identidad, de su puesta en escena y entonces lo estrenan en el Festival de Sundance. Ahora bien, si tuviéramos que explicarle a un extraterrestre qué es un slasher, ¿mostramos Martes 13 Parte 6 o mostramos la película que ha ganado tantos premios?

CF: Campamento sol naciente se inscribe en el slasher, que es un subgénero que no requiere una gran producción, ¿por qué está tan vinculado al cine estadounidense? ¿Ves posible que surjan más exponentes nacionales, como ocurrió con tu película?

JC: Creo que aquí, en la Argentina, todo requiere de una gran producción. La leyenda dice que Argentina, 1985 costó 20 millones de dólares y es la película más cara de nuestra historia. Allá, en Hollywood, con eso apenas hacen una de género “clase b” o quizás “mediana”. Aunque con Obsesión, de Curry Barker, cambió el paradigma… veremos cómo repercute ese nuevo paradigma en nuestro cine y su proyección al exterior. El slasher fundacional es Halloween (aunque Torso, película italiana, pueda funcionar como protoslasher). Hablar de Halloween es hablar de esos suburbios perfectos, las hojas de otoño y la calabaza en el porche de entrada. Algo similar podemos decir de las Martes 13 y esos campamentos en el bosque, con lago y cabañas de ensueño; o Scream, una secundaria idílica, barrios donde todos viven en mansiones de 3 pisos, donde los adolescentes hacen fiestas porque los padres se fueron de vacaciones. El cine estadounidense suele idealizar su estilo de vida y quizá en ese “mundo perfecto” el terror funciona porque el enmascarado que anda acechando con cuchillo parece ser el único problema.

Los últimos 12 años, la tecnología y el streaming han formateado mucho las producciones de los distintos cines nacionales, no sólo el argentino, y una película española, por ejemplo, no garantiza una identidad española: le bajás el volumen y podría haber sido filmada en Nueva York. Pero, los últimos 2 o 3 años (luego del furor de Stranger Things) quizá hayan traído una síntesis entre el avance tecnológico y la idiosincrasia: volver al pasado, a los 80 por ejemplo, tomar un modelo norteamericano pero con una perspectiva local. Nadie va a escuchar tu grito es un slasher que transcurre durante el Mundial de 1990, Los ojos del abismo un thriller naval que transcurre durante la guerra de Malvinas o 1978, que también, fantasía mediante, le da una vuelta de tuerca al cine sobre la última dictadura. Nuevas películas seguirán surgiendo porque la tecnología es cada vez mejor y más barata y similar a la que usan todos los países. Obviamente, el tema siempre será que esas películas se vean.

CF: ¿En qué muestras y festivales se vio tu film y por dónde se seguirá viendo?

JC: Se estrenó en el pasado BARS y luego pasó por el SEFF (Santiago del Estero Film Fest), el Bariloche Rojo Sangre, el MEFFF (Mendoza), una semana entera en el Cine Rosso de Luján, ciclos como el de Cine Bizarro del Grupo Indómito (¡hasta hicieron un hermoso fanzine!), en Reta (Tres Arroyos), el videoclub Noir, en el Museo del Cine de La Boca, en el Museo Reconquista de Tigre (una versión light para que puedan verla los niños) y pronto en el festival Horror en Banfield. En nuestro Instagram (https://www.instagram.com/campamentosolnaciente/) siempre avisamos, además de mantener el “universo campamento” vivo (risas) a través de stories. También estamos trabajando en una nueva banda sonora totalmente original que nos permitirá, con suerte, acceder a otras ventanas de difusión.

En una época donde se produce, se consume y se pasa a otro tema rápidamente, los festivales y los ciclos jerarquizan la película. Al verla en una sala con extraños recuperamos el viejo espíritu del cine, así que estamos muy agradecidos ante cada nueva invitación.

CF: ¿Qué directores te han inspirado y qué films de terror de los últimos dos años recomendarías ver?

JC: Para Campamento sol naciente nos han inspirado las más famosas como Scream, las Martes 13, Sleepaway Camp, pero también una enorme cantidad de slashers independientes de los 80 que no sabíamos que existían; le robamos algunos recursos a las comedias de Adam Sandler y también las comedias negras propias del BARS, como Malvineitor, Marisa y Gomoso o las de Gorevision. De los últimos años recomiendo la primera Smile (bueno, ya tiene 4 años) y dos películas argentinas que andan recorriendo festivales: La noche que nunca termina y Repetí el fin del mundo conmigo. Y a fin de año espero con ansias el estreno de Dos locos en la mansión del terror, que recupera la vieja comedia argentina mezclada con el terror.


Ezequiel Obregón es Profesor en Letras por la UBA y periodista cultural. Es estudiante de la Carrera de Artes Audiovisuales, con orientación en Realización (UNLP). Asimismo, integra el Área en Investigación de Ciencias del Arte del Centro Cultural de la Cooperación. Es votante de los Golden Globes y del Premio Teatro del Mundo (UBA) e integra la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina. Vive en San José, Temperley, provincia de Buenos Aires.

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