La Sociedad Argentina de Escritores (SADE), entidad fundada en 1928 por Leopoldo Lugones, Jorge Luis Borges, Arturo Capdevila, Horacio Quiroga, Enrique Banchs, entre otros grandes escritores, y que reúne, en más de setenta Filiales distribuidas en todo el país, a más de 6 mil autoras y autores, se congregó en la ciudad de Villa María, Córdoba, con la presencia de los presidentes y representantes de cada una de ellas. Luego de un intenso debate, los presentes manifestaron su más profunda preocupación por la acuciante situación económica, sin precedentes, que afecta a la Industria del Libro -la cual involucra a editores, libreros, distribuidores, gráficos y escritores- como consecuencia de las desacertadas políticas económicas, culturales, educativas y sociales implementadas en los últimos años, por el gobierno de Cambiemos.
Después de exponer y debatir durante dos jornadas sobre esta manifiesta y acuciante situación, que alcanza a casi todos los actores del país, la entidad ha resuelto exigir a las autoridades nacionales la implementación inmediata de medidas de gobierno que apunten a revertir la penosa actualidad de la Industria del Libro, que afecta a todos sus participantes y que han sufrido, en este último tiempo, la pérdida de miles de puestos de trabajo.
Entre las muchas definiciones a las que se llegó, resaltamos:
- El inmediato otorgamiento de subsidios y créditos, a tasa blanda, para todas las PyMEs que constituyen la piedra angular de la Industria, expresados en editores, distribuidores, gráficos y libreros.
- La creación de planes para la compra, en cuotas sin intereses, de libros, revistas, etc., en plazos razonables, que permitan reactivar la alicaída venta de estos productos y que, los mismos, se sostengan en el tiempo.
- La sanción de los instrumentos necesarios para eximir de impuestos regresivos a la Industria Editorial en su conjunto.
- La implementación política de los mecanismos que permitan al Congreso Nacional, la aprobación de la Ley de Creación del Instituto del Libro y la Lectura, con estado parlamentario y de todas otras leyes -como la Ley de Recaudación de Derechos Colectivos y la Ley de Protección del Patrimonio Cultural- y otros resortes de este tipo que contribuirán a la reactivación del sector.
Este es un mero resumen las muchas medidas que los miembros de la SADE exigen que se tomen, en forma inmediata, y que afectan, en forma directa o indirecta, a toda la Industria Editorial, de las cuales los escritores son la fuente indispensable de creación y sostén.
