Con Fervor

Liliana Vázquez: “nosotros trabajamos en la recuperación de la memoria y revalorizamos la identidad territorial”

Los Villurqueros, grupo de teatro Comunitario de la Comuna 12.

Entrevistamos a Liliana Vázquez, directora de Los Villurqueros, un grupo de teatro Comunitario de la Comuna 12, quien, además, es actriz, psicóloga social, promotora de salud y clown hospitalaria. Asimismo, coordina la Juegoteca en Salud del Hospital Tornú. Hablamos sobre su enorme trabajo cultural y social, la situación actual -marcada por la emergencia sanitaria- y la post pandemia.

Con Fervor: Contanos quién sos y en qué consiste la actividad cultural que llevás adelante en las Comunas de la Ciudad de Buenos Aires.

Liliana Vázquez: Soy Liliana Vázquez, actriz, promotora de salud, clown hospitalaria y psicóloga social. Directora de Los Villurqueros, grupo de teatro Comunitario de la Comuna 12, y coordinadora de la Juegoteca en salud del Hospital Tornú (Comuna 15), desde el año 2007. Organizo los talleres creativos y de prevención de Salud del Área Programática del Hospital, que son dirigidos a la niñez, adolescencia, discapacidad y tercera edad. Y fundadora de la Juegoteca en Salud del Hospital ya mencionado.

CF: ¿Qué es la Agrupación los Villurqueros Teatro Comunitario, cuándo nació y qué actividades han realizado hasta la fecha?

LV: Los Villurqueros nacimos en el 2001, dentro de lo que fue la asamblea barrial de Villa Urquiza. Allí, formamos parte de la comisión de cultura y, luego, fuimos tomando la forma de teatro comunitario. Dado que Mariela Pacheco (vecina de Villa Urquiza y amiga), Oscar Sakkal (mi esposo) y yo, éramos actores con experiencia en el teatro independiente y en el teatro popular. Era, entonces, un capital importante que pusimos al servicio de la organización barrial y, a la hora de hacer reclamos, lo hacíamos con la gracia que nos permitía el arte.

Por ejemplo, en la recuperación del Teatro 25 de mayo, organizamos una marcha con los vecinos, que llamamos Esperando a Gardel, que consistía en ir vestidos como si estuviésemos en el año 30. Salíamos los sábados a la mañana de la plaza Echeverría, caminábamos hasta la puerta del teatro, que estaba cerrado y tapiado. Allí, nos parábamos haciendo una cola para entrar, la gente pasaba y no entendía nada, entonces, cuando preguntaban le contestábamos: estamos esperando a Gardel. Luego, algunos vecinos se acercaban con planillas de firmas, les contábamos que el teatro iba a ser demolido y, así, se juntaron alrededor de 5 mil firmas para rescatarlo.

Después de una larga lucha, se logró que el gobierno de la Ciudad, durante la gestión de Aníbal Ibarra y contando como ministro al Dr. Gustavo López, se hiciera eco del pedido y decidieran comprarlo y ponerlo en valor en el año 2005. Las obras de restauración duraron 3 años. Fue reinaugurado y declarado patrimonio histórico de la Ciudad de Buenos Aires.

Los Villurqueros, grupo de teatro Comunitario de la Comuna 12.

La Comuna 12 abarca los barrios de Saavedra, Coghlan, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón. Nosotros trabajamos en la recuperación de la memoria y revalorizamos la identidad territorial, buscamos los hechos más representativos de los barrios y construimos, a partir de los relatos de los vecinos, las obras que representamos. Por ejemplo, de Saavedra tomamos la importancia del Polaco Goyeneche. Hicimos una obra corta, que llamamos El Romance del Polaco, y la representamos el día en que se le impuso el nombre de Polaco Goyeneche a la Av. Parque. Precisamente, también, esa avenida fue una lucha vecinal ganada, ya que eran los terrenos de la ex traza de la famosa autopista de Cachiattore. El vecino Daniel Bagnoli empezó a organizar reuniones en el obrador, que se estaba convirtiendo en un cementerio de autos, con los peligros que eso significaban para el barrio, dando origen a lo que, hoy, es el CEPAS, un espacio de participación vecinal.

Las actividades que realizamos son muchas. Siempre, teniendo el arte como el motor que nos mueve y es el generador de acciones transformadoras.

También, contamos la lucha de las obreras y obreros de la Fábrica Avanti, del barrio de Villa Urquiza, y Grafa, en el barrio de Villa Pueyrredón. Aquí, debemos abrir un capítulo aparte, por ser una fábrica que pertenecía al grupo Bungue y Bor y que, durante la última dictadura cívico-militar, fueron desaparecidos casi todos los obreros que pertenecían a la Lista Blanca, lista opositora a la que encabezaba Casildo Herrera. En fin, la Comuna es muy rica en historias y tratamos de recuperarlas, valorizando la organización y las luchas obreras.

En la Comuna 15, entre el 2014 y el 2016 hemos recuperado, en conjunto con el Área Programática del Hospital Tornú, el ex CeSAC 33 (Centro de Salud 33). El cual, estaba a punto de ser pasado al negocio inmobiliario para intereses privados. Allí, se desarrollaron actividades socio-culturales presentadas por un mural de 120 metros cuadrados, realizado, íntegramente, por Los Villurqueros, el muralista Vico Lacosta, trabajadores del hospital y vecinos. Hoy, gracias a ese accionar, ese espacio es la base del Bonpland del SAME. La importancia que adquiere en este momento es impresionante.

En este momento, también, presentamos un proyecto de recuperación del espacio que circunda la estación de tren de Villa Urquiza, defendiendo uno de los pocos espacios verdes que quedan y solicitando que se desestime la venta de los terrenos ferroviarios.

Liliana Vázquez.

CF: ¿Cómo están atravesando el contexto de emergencia sanitaria?

LV: Lo atravesamos con la intensidad con que se atraviesa una crisis tan brutal. Lo más dramático fue reorganizarse a la distancia y tener que sobrellevar dos pérdidas muy significativas para el grupo. Que no es ni será el mismo luego de esta experiencia. Aprendimos a encontrarnos por zoom, a ensayar personajes y realizamos cursos de iluminación para utilizar el recurso de autofilmación con las cámaras de los celulares. Se concretó que, 5 jóvenes del grupo, se organizaran formando el equipo de audiovisual, para organizar el material que teníamos en archivo y generar un documental. Siguiendo con el protocolo de distanciamiento social y aislamiento, realizamos un curso con el Titiritero Román Lamas, sobre teatro de objetos, siempre, por zoom.

CF: ¿Cómo ves, desde tu óptica, la situación del sector de la cultura, uno de los más golpeados por la pandemia?

LV: Es histórico que las crisis más agudas castiguen más a los sectores más desprotegidos y creo que la cultura, siempre, lo fue. Ahora, se nota más porque ninguna de las crisis atravesadas fue tan excepcional como esta. Nuestro sector no cuenta con un piso que lo sostenga. Vemos a diario cómo los actores deben organizarse para sobrevivir, cerrar espacios, achicarnos y perder espacios de trabajo. A nosotros nos está pasando. El 30 de noviembre debemos dejar nuestra casita villurquera. Lugar en el que guardamos los equipos, el vestuario y las escenografías, un lugar en el que se confeccionaba vestuario y se realizaban talleres de maquillaje teatral. En fin, un lugar de encuentro, de elaboración de proyectos y planificación. Tener que dejar ese espacio es otra pérdida y lo peor es que no podemos encontrar algo que lo sustituya, aunque, el grupo puede, haciendo un esfuerzo extraordinario, con aportes de algunos integrantes, afrontar un alquiler, que, obviamente, no debe ser tan alto, pero, la necesidad de contar, como mínimo, con 60 metros cuadrados hace que sea un imposible. Ser artista se convierte en ser desocupado, un paria sin piso ni techo. Es muy triste.

CF: ¿Pudiste seguir realizando algunas actividades culturales?

LV: Sí, realizamos las meriendas inclusivas desde el teatro 25 de mayo. Los Villurqueros, con las payasas hospitalarias, creamos las meriendas inclusivas con proyección artística para niñez y jóvenes con discapacidad. Todos los viernes hacemos dos meriendas, la peque merienda y la merienda joven, el formato nos permite realizar encuentros para jugar, crear instrumentos de percusión, máscaras y títeres y bailar. Y la idea es vincular a los que participan de las meriendas al teatro y, cuando termine la pandemia, poder encontrarnos para empezar a ensayar una obra de teatro de construcción colectiva, con el apoyo de los integrantes del grupo Los Villurqueros, que serán Tutores escénicos, para que todes puedan desarrollar su potencial creativo y participar del hecho artístico.

Los Villurqueros, grupo de teatro Comunitario de la Comuna 12.

CF: ¿Recibiste alguna ayuda por parte del Estado?

LV: Recibimos los subsidios para los proyectos que presentamos en Proteatro en el año 2019, también, nos presentamos el subsidio de INT y, este año, fuimos declarados Punto de Cultura.  Todo lo presentado tiene que ver con la formación y equipamiento para proyectos artísticos (filmación y construcción de obras). No recibimos otra ayuda o salvataje, por tema pandemia.

CF: ¿Cómo te imaginás a la pospandemia para el sector de la cultura?

LV: Me imagino un terreno arrasado por una guerra al que hay que reconstruir, empezar de nuevo con otra modalidad. Esta reconstrucción, necesariamente, deberá contar con el apoyo económico del Estado, que le permita volver a ponerse de pie a los espacios y a los trabajadores del sector. Se tiene que destinar mayor presupuesto y decretar emergencia cultural, porque la realidad es que, sin ese sostén, veo como algo imposible seguir resistiendo.


Santiago J. Alonso es artista plástico, escritor, Lic. en Letras (UBA) y periodista.