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Una marcha anónima que es de todas y todos

El 17 de octubre de 1949, el cantor Hugo del Carril estrena, oficialmente, al llevar al disco Los muchachos peronistas, más popularmente conocida como La Marcha Peronista. Aunque, es de autor anónimo, diversos compositores se han adjudicado su letra y su música. ​También, hay testimonios que aseguran que se cantó, por primera vez, en la Casa Rosada el 17 de octubre de 1948. Sea como fuere, la marcha se estrenó un Día de la Lealtad.

El tiempo, con sus sombras, todo lo puede y, a través de ellas, se filtran los nombres. Rodolfo Sciammarella, músico y letrista, autor de tangos e infinidad de jingles comerciales. Los hermanos Blas y Francisco Lomuto. Y, por último, el del pianista Norberto Ramos.  Entre esas hendijas se filtra, también, el nombre Vicente Cóppola que, para 1926, con una marcha de carnaval obtuvo el primer premio en un concurso de murgas, quien asegura que es de allí que surge la melodía de Los muchachos peronistas.

Como toda historia popular, que corre de boca en boca, no posee documentación fehaciente que avale ninguno de los dichos. Pero, a su vez, genera un halo de misterio en torno a una de las canciones más populares del acerbo argentino. “Perón, Perón, que grande sos…”

En el barrio de Barracas, calle Río Cuarto al 1400, estaba la sede del club Barracas Juniors. Enfrente vivía Juan Raimundo Streiff, electromecánico, empleado del correo y bandoneonista. Juan, también, supo formar parte de la orquesta típica: Streiff-Garaventa, que realizó actuaciones radiales por aquellos años. Se cuenta por la barriada, que Juan Striff para los carnavales recorría las calles con el bandoneón colgado de su cuello, creando melodías. Una de esas, según narra la historia, fue la que conocemos como La Marcha Peronista. El Turco Mufarri fue quien tuvo a cargo los versos de la canción, que sería la pieza distintiva del Club Barracas Juniors: “Los muchachos de Barracas / todos juntos cantaremos / y al mismo tiempo daremos / un hurra de corazón. // Por esos bravos muchachos / que lucharon con fervor / por defender los colores / de esta gran institución.”

Juan Carlos Streiff, hijo del autor, afirmó que nunca registraron el tema, pero, que un grupo de personas lo grabó en un disco que, luego, desapareció. Tiempo después, la hinchada del club comenzó a repetir, a modo de estribillo, la música y la letra en una comparsa del barrio La Boca. Cuenta Emilio Zamboni –historiador-, que él lo aprendió de niño, ya que su padre –guitarrista-, se lo cantaba en la década del treinta. En este caso, se trataría del estribillo de La Marcha Peronista: “¿Pa’ qué bebés / si no sabés? / ¿Pa’ qué tomás / si te hace mal? / ¡Tomá tomate / que te hace bien!…”

Otras versiones lo dan como autor al pianista Norberto Ramos, integrante del cuarteto Los Ases, de la orquesta de Florindo Sassone y del Trío Yumba.

Esto decía Ramos a la revista La Maga: “En 1948 mi padre trabajaba como gráfico en la editorial Atlántida. Yo tenía 15 años y un día se apareció con unos compañeros suyos: Rafael Lauría, Enrique Odera y Guillermo de Prisco. Querían hacer una marcha para los obreros gráficos peronistas y necesitaban ponerle música. Me cantaron el «Perón, Perón, que grande sos», con una melodía que me dijeron era usada por una comparsa. A los diez días tenía la primera parte, de la letra se encargó Lauría. Fuimos a los estudios Grafasón y allí grabamos Los gráficos peronistas”: “Los gráficos peronistas / todos juntos triunfaremos / y al mismo tiempo daremos / un hurra de corazón / ¡Viva Perón! ¡Viva Perón! / Por ese gran argentino / que se supo conquistar / a la gran masa del pueblo / combatiendo el capital. // ¡Perón, Perón, que grande sos! / ¡Mi general cuanto valés! / ¡Perón, Perón, gran conductor! / Sos el primer trabajador.

“A los 15 años ni pensé en registrarla”, decía Ramos en La Maga, “lo único que quería era tocar con Los Ases. Después llegó la ‘revolución libertadora’, ya no pude hacer nada. Aparte, no tenía ningún documento que lo probara”. El primero de noviembre de 1983, Ramos se presentó en SADAIC para registrar su obra, pero, ya estaba registrada como de autor anónimo. En 1984, registró Los gráficos peronistas.

Cuando la autodenominada Revolución Libertadora dio el Golpe de Estado al gobierno Constitucional de Juan Domingo Perón en 1955, dice Juan Carlos Streiff, hijo de Juan Raimundo Streiff, se aparecieron por nuestra casa unos militares de la marina preguntando cuánto le había pagado Perón a mi padre por hacer la marcha. Y se encontraron con un hombre humilde, viejo y enfermo. Rodolfo Sciammarella fue autor de varios temas relativos al peronismo, pero, no de Los Muchachos Peronistas. Varios de ellos cantados por su esposa Estrella. Otro caso de confusión se presta con los hermanos Lomuto, que colaboraron con el movimiento justicialista, pero, tampoco, son autores de esa obra. Ellos sí fueron los autores de la marcha 4 de junio.

La historia de la letra también posee su mitología, aunque, pareciera más fácil de llegar a una conclusión. Rafael Lauría, secretario del gremio de los gráficos, realizaba una publicación para sus afiliados donde aparecen los versos de: Los gráficos peronistas. Por otra parte, el médico Oscar Ivanissevich, en su libro Rindo cuenta, explica: “(En una de nuestras visitas al diario Democracia, con la señora de Perón subíamos una escalera mientras mi amigo, Guillermo de Prisco, cantaba en voz baja una melodía que me contó era la marcha de Los gráficos peronistas. Más tarde, al salir, la continuamos en la vereda y la señora Eva Perón nos dijo: ‘El canto es muy lindo, vamos a la presidencia para que lo escuche el General’)”.

En septiembre de 1948, en la provincia de Tucumán, Ivanisevich recordó la marcha y se puso a escribir nuevos versos y a mejorar algunos de los que ya estaban. Se imprimieron 30 mil volantes con el título Los muchachos peronistas. Se repartieron al pueblo, reunido frente a la casa de gobierno de la provincia, y, ayudados por el cuarteto folklórico de la Fábrica Argentina de Alpargatas, comenzaron a cantarla. De regreso a Buenos Aires, el médico contactó a la directora de coros, María Teresa Volpe de Pierángeli, para que le hiciera algunos retoques y, luego de varios ensayos, un grupo de personas la grabó, a viva voz, en los estudios Víctor, como registro particular, a nombre del Partido Peronista (placa N° P.911).

Por todo lo narrado, podemos afirmar que esta macha de autor anónimo pertenece al patrimonio de pueblo argentino, sea o no sea peronista. Y, partir del 10 de diciembre de 2019, forma parte de un sueño Nacional & Popular.


Fuentes: TodoTango.com, La Maga, La Nación, Revista Tango y Lunfardo y Héctor Benedetti.

 

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